domingo, 15 de octubre de 2017

Quien siembra odio recoge violencia



Os diré, mis queridos lectores, que estoy francamente preocupada por la violencia, explícita o soterrada, en la que estamos viviendo.

No cabe duda de que tras los atentados del 11S,  en Occidente cambió la percepción de nuestra propia invunerabilidad. Creíamos que la violencia era parte de una puesta en escena propia de determinados lugares o fruto de segmentos sociales dedicados a la delincuencia.

Sin embargo la violencia se extiende como un malsano charco de aceite que lo va impregnado todo de odio… ¿O tal vez lo que crece día a día es ese sentimiento de aborrecimiento al otro, al que piensa diferente, al que viste diferente, al que cree diferente? Y si para demostrarlo hay que mentir, se miente.

Como muchos de vosotros sabéis, me muevo diariamente en las Redes sociales. Allí es un universo en el que como valor añadido existe el anonimato. Son muchas las ocasiones en las que los debates se transforman en una serie de insultos y agravios hacia el que no opina de igual manera. Tal vez solo sea un desahogo a la frustración, pero sirve un poco de barómetro para comprobar la tendencia que señalo. Una gran parte seres humanos llevamos siglos intentando erradicar la violencia, pero, y no sé las razones, no conseguimos hacerlo.

Mujeres asesinadas a manos de sus parejas, abusos infantiles, agresiones homófobas, partidos ascendente de corte xenófobo, intolerancia alimentada desde la cuna para odiar al que es diferente al que no piensa como nosotros, aunque para ello haya que inventar cien mentiras. Hemos perdido la capacidad de la proporcionalidad y reaccionamos peor ante un penalti mal pitado que ante una agresión machista.

Cuando una lee las noticias, las opiniones y las consecuencias de este proceso independentista que estamos viviendo se da cuenta de que hemos incubado durante años el huevo de la serpiente, el enfrentamiento entre quienes tendrían que ser hermanos y no enemigos. Ahora que esa serpiente se ha convertido en una hidra de siete cabezas, se la sigue alimentando con desinformación y manipulación hasta que se convierta en un monstruo que nos devore a todos.

Creo que estamos llegando al borde del abismo como sociedad, en la que los valores fundamentales se diluyen como la sal en el océano para dejar paso a lo único que parace importar: el fin que justifica los medios. 

Sed felices.

domingo, 8 de octubre de 2017

Una serie de catastróficas desdichas

Como en una de esas películas cómicas de cine mudo, que son en el fondo dramas y que nos hacen reír por no llorar, vamos viviendo este largo camino del llamado "proceso catalán", lleno de catastróficas desdichas, fruto de la falta de capacidad de las partes ( además de la ilegalidad de una de ellas) que hubieran tenido que llegar a un encuentro.

Hace una semana del tan cacareado "referendum", consulta sobre la que no voy a volver pues creo que a lo largo de estos días ya he ido diciendo lo que tenía que decir. He de confesar que el domingo pasado fue unos de los días más amargos de mi vida en relación con la política, teniendo en cuenta que siendo socialista y de Pedro Sánchez las he pasado canutas.

Yo no me considero patriota, es decir, no sé exactamente que tendría que sentir para serlo. Tampoco siento el "orgullo" de ser española. Lo soy, como soy morena y mujer. Es algo consustancial a mí, que acepto y con lo que convivo.Sin embargo sí me siento orgullosa de mi talante democrático, construído durante mucho tiempo a base de diálogo, tolerancia y comprensión canalizada hacia unos cauces legales. Por eso,de todo este proceso lleno de desdichas lo que más me ha podido doler es que se han reído de la democracia y de todo su significado.

Porque las leyes no se incumplen, se cambian. Y se cambian a través de los cauces que todos y todas nos hemos dado para ello. En cambio hemos preferido montar un circo en el que nadie, absolutamente nadie va a salir ganando.

Hace un mes, en esas infaustas sesiones del Parlament de Cataluña vimos la primera parte de esta ceremonia de la confusión. Fuimos testigos de cómo, con un solo diputado más (pero con menos votos) se intentaba cercenar un país, bajo el lema de tener derecho a decidir...¿Decidir el qué?

La segunda de las desdichas fue el convencimiento de que el referendum recogía otro derecho, el de votar. Totalmente de acuerdo, pero para llevar a cabo ese derecho lo primero que se ha de hacer es que esa votación se realice bajo circunstancia legales, y no esa patochada que pudimos ver.

Un día negro para la historia de España. No quito ni un ápice de peso a las cargas policiales, pero eso era algo que se daba por descontado, sino ¿por qué veíamos a niños y ancianos en la vanguardia?Soy solidaria con los heridos, pero, y de esos sabemos mucho los que corrimos delante de los grises, si vas, te arrean. Curiosamente, eso fue lo que copó los informativos (en la Sexta, con mi "admirado" García Ferreras las imágenes eran un bucle de veinticuatro horas) y no el hecho de que se hubieran pasado las leyes por el forro.

Tras ese domingo negro una semana de vértigo: empresas abandonando sus sedes en Cataluña ante la posible toma de porde de los anticapitalistas ( y sí, sí es importante,s sobre todo para la confianza de los inversores), escraches a la Guardia Civil, y Puigdemont y compañía sin saber si cortarse las venas o dejárselas largas.

Por el otro lado tenemos a un presidente del Gobierno cuya táctica es la espera, al acecho, soltando alguna perla de vez en cuando en la que "hacer lo que se debe hacer" es su mantra, mientras ha dejado que la manzana madurara hasta que se pudriera.

Ganas me dan, mis querido lectores, de decir que nos está bien empleado. La "nueva política" se intentó cargar al único partido capaz de servir de dique y cauce a los independentistas y de haber llevado a cabo un proceso más coherente y dialogante. Pero no, se abrieron las puertas a los antisistema, esos que están ahora por la toma del aeropuerto y el puerto de Barcelona como una de las primeras medidas tras la DUI, y que, en un maridaje absurdo, como tomar langosta con coca cola, se han unido a la alta burgesía catalana. Esos que dicen que mejor que se marchen todas la empresas porque de esa manera se empieza de cero. Es todo tan fuera de la realidad, tan lejos de lo que se necesita en una sociedad del siglo XXI, tan pensado con las tripas que no tiene otro remedio que fracasar.

Sí, porque el intentar acabar con el PSOE y su hermano el PSC ha convertido la política en una serie de excesos tanto por la derecha como por la izquierda, abandonando todo el talante de diálogo que políticos como Rodriguez Zapatero aplicaron con tanto éxito en el país vasco . Diálogo, sí, pero sin rehenes. Porque no se puede sentar a dialogar sin estar a la par.
 
En fin, que no creo que esta serie de catastróficas  desdichas hayan llegado a su término. Ante nosotros tenemos la incógnita de la declaración unilateral y luego ¿qué?

Y para colmo de males no llueve...

Sed felices.


domingo, 1 de octubre de 2017

El egoismo de la poesía



Hablemos de poesía.  ¡Ah! Pero si la poesía no vende, no se lee… Y esto… ¿Por qué?

 Si  fuera capaz de contestar a ese interrogante poetas y editores ya me habrían hecho rica, pagándome sustanciosas cantidades de dinero para que revelara la respuesta a esta constante pregunta.
Obviamente no tengo la fórmula magistral pero creo, que como en tantas cosas, existe una pésima pedagogía frente a la lectura de poemas, culpa a veces de algunos poetas que se sienten dichosos de formar parte de una élite de malditos. 

Es curioso constatar como  en las edades más tempranas son muchos los adolescentes que vuelcan toda su sensibilidad acrecentada hormonalmente escribiendo poemas, que en la mayoría de los casos no son más que ripios. No obstante consiguen el resultado de paliar esos males de amores que hace que se desangren en romanticismo.

Pero poco a poco, con el pasar del tiempo, esa cercanía a la poesía se va convirtiendo en distancia y aquellos que permanecen en ese afán de querer convertir sus palabras en lírica van siendo los menos, pasando al club de la minoría.

La poesía no se entiende, dicen algunos. La poesía es para cuatro frikis, dicen otros… El caso que los unos por los ajenos, la casa sin barrer.

No sé si porque esta vez me toca muy cerca el tema  pero si que en estos últimos tiempos reflexiono mucho sobre  cómo encontrar ese “truco” que acerque a más lectores al mundo poético, que sin lugar a dudas está lleno de belleza, de sensibilidad, de pasión.

El próximo día 8 de noviembre presentaré mi segundo poemario Los poemas no cotizan en bolsa (Ediciones Vitruvio). Para muchos que me conocen como narradora puede ser que sea  una sorpresa, aunque para otros, los más cercanos,  solo ha resultado un escalón más en mi vida literaria, en mi necesidad por expresar.

Por eso quisiera servirme de esta oportunidad no solo para acercar esta nueva publicación a los amantes de la poesía sino también la de despojar de todo elitismo y falta de sencillez a esta maravillosa forma de hacer llegar la palabra.

Siempre me he considerado narradora, una buena narradora en opinión de algunos. Por eso cuando empecé a escribir poesía, hace unos cinco años, fui la primera que me deje llevar por una especie de asombro y entonces me hice la segunda pregunta del millón : ¿por qué escribir poesía? A pesar de que podría haber varias respuestas,  las resumiría en dos: para poder expresar las emociones y para comprender  cuál es el resultado en mí de esas emociones.

El acto de escribir poesía es egoísta, el la supremacía del YO. No existe entrega al lector, como en la narrativa, de una historia. En un poema se vierten las emociones para poder sentirlas, tocarlas, olerlas, y volverlas a hacer mías.

Entonces, ¿cuál es el milagro de la poesía? Pues que en ese proceso egocéntrico, repito, cuando los versos se trasladan al libro o la rapsodia en un recital y, por no sé sabe qué causalidad, llegan al centro del que lo lee o escucha se produce una sinapsis, como la de las neuronas cerebrales, pero en este caso emocional. Algo parecido a la colisión de dos planetas, que forman la razón de ser del poema. Y ya no es mío, sino de los demás, creando más egos poéticos.

Queridos lectores: sed egoístas y leed poesía. Daros ese gustazo, vivir ese placer; paladead las palabras, degustad las imágenes, miraros vuestro ombligo literario. Pensad en el gran Bécquer cuando dijo que “podrá no haber poetas, pero siempre habrá  poesía”.

domingo, 24 de septiembre de 2017

La escritora sin palabras

En este momento en que os escribo cae la tarde. Es sábado. Sí, aunque sé que será mañana cuando  leáis esta entrada, es en este momento, mis queridos lectores, cuando he sentido el deseo irrefenable de escribiros.La espoleta que ha disparado este ansia ha sido la lectura en el muro de Facebook de un amigo la siguiente frase:


"En la Cataluña de hoy Serrat es un facha y Otegui un héroe. Creo que está todo dicho".

Efectivamente, qué queda por decir después de esto. Todo lo que a una se le viene a la cabeza está lleno de amargura y tristeza, sentimientos contra los que lucho día a día para evitar que tiñan mi vida de un halo gris y tétrico. Pero por mucho que pugne contra ello,  ahora me embarga la congoja y me deja sin palabras.

¿Qué estamos haciendo?¿Cómo hemos llegado a esta situación?

No cabe duda de que la responsabilidad ha de ser compartida. Hemos creado una sociedad que no funciona, en la que una parte no conoce ni reconoce en absoluto quiénes han sido en este país, en esta España mía y vuestra  que dice la canción, los artífices de la democracia, de las libertades civiles, del estado de bienestar. No lo conoce porque no cabe en ninguna cabeza sensata que no sea por otra causa que por ignorancia el desprecio y la falta de actitud de respeto a las instituciones y a la legalidad, que se está mostrando, más allá de ocultar años y años de nepotismo y corruptelas.

Si dicen que vivimos en un estado opresor que no saben, no tienen ni la más remota idea lo que es vivir realemente en una dictadura. No saben lo que es no poder hablar con libertad en ninguna lengua, ni siquiera en castellano, ni expresar disconfomidad, ni tener una orientación sexual distinta.No saben lo que es no poder ejercer un cargo públic libremente en determinada región porque podrías, como así era, recibir un tiro en la nuca. No saben lo que es escuchar la explosión de una bomba en un centro comercial y que mate inocentes para reivindicar la independencia... No saben o no quieren saber.

Podría decir que siento vergüenza al ver a algunos  esos políticos jóvenes, que venían a cambiar el modo de hacer, ser unos irresponsables al tirar por tierra y menospreciar aquello por lo que tanto hemos luchado.

Recuerdo el 15M de 2011, recuerdo a esos indignados. Recuerdo como el 20N de ese año ganó el PP por mayoría absoluta. Y, ahora, veo con tristeza que siguen sin haber aprendido nada, alineándose con quienes solo quieren tapar sus casos de corrupción bajo la bandera de la independencia y vitoreando a quien se alegraba por cada muerto que caía a manos de ETA.


Nada se puede razonar contra lo que no conoce la razón, no se puede hablar con quien te deja sin palabras.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Corazones conectados

Hoy es de esos días en que el ingenio ha decidido tomarse, también, el domingo libre. De esos día en que por mucho que te estrujes el magín sabes que poco o nada interesante surgirá de él, a pesar de que debes cumplir con la cita, siempre agradable, de tus lectores.Puedes recurrir, eso  es socorrido, a describir más que a escribir.

Hablaros del aire fresco que entra por la ventana que, por fín, ahuyentó los calores que hemos sufrido este verano, aunque, por otra parte, sea esta la estación adecuada para sufrirlos. Contaros que las hojas de algunos árboles ya se están vistiendo de amarillo, tal y como mandas los cánones de ese otoño que ya llama a la puerta. Deciros del silencio que todavía viste la calle en esta mañana de festivo en la que la pereza es consentida y el aroma del café impregna la escalera de vecinos.

Pero todo esto lo conocéis. Al fin y al cabo nuestra vida no es tan distinta entre unos y otros. Nos ganaremos el pan de diferente manera, o habremos decidido que nos gusta más un modelo de coche que otro, pero la esencia suele ser la misma y las emociones que nos conmueven también. Nada, por tanto, es nuevo en lo que os acabo de contar. Porque, seguro, que frente a vuestra ventana habrá algún árbol que se empieza a matizar de dorados ;porque, seguro, hoy habéis permitido que las sábanas se os peguen un poco y habréis percibido el aroma del café recién hecho.

Y, sin embargo, aún siendo tan hermanos en las emociones cuánto nos cuesta entendernos a veces. Aprendemos demasiado pronto a cubrirnos con una corteza que nos aisle y nos nos deje entrever aquello que nos hace semejante: ojos que no ven, corazón que no siente.

Tal vez nuestra salvación sea dejar que el corazón sienta ( no el músculo cardiaco,
sino el lugar en  donde hacemos residir el amor), y  nos ayude a conectar con otros corazones que, aunque opinen de diferente manera, se mueven por las mismos sentimientos..

En fin, siento que mi aportación hoy a esta entrada del blog, mis queridos lectores, no esté a vuestra altura intelectual, pero ya dije al principio que a mi ingenio también se le han debido pegar las sábanas y solo he sido capaz de hilar estas parcas palabras.

Sed felices.

domingo, 10 de septiembre de 2017

Cataluña y las estrategias de la manipulación

Atribuidas al filósofo y lingüista Noam Chomsky, aunque la autoría parece ser del francés Sylvain Timsit "las diez estrategias de manipulación mediática" reflejan como, a través e los medios de comunicación se pueden influir en la opinión de los ciudadanos hasta el límite de que se traguen ruedas de molino.

Lo hemos podido ver en ejemplos como la Venezuela de Maduro o en EEUU con Donald Trump.

Pero no hay que ir tan lejos para contemplar su puesta en funcionamiento. Basta con mirar lo que está sucediendo con el PP y la resolución de la crisis, o  en Cataluña y el independentismo.

Tomando este último ejemplo, que es el que más me inquieta, y a la vista de los últimos acontecimientos en el Parlament, la clara manipulación es más que manifiesta.Dejadme, queridos lectores, que sea más explícita y pormenorice cada una de estas estrategias en el entorno que señalo.

1- La estrategia de la distracción: desviar de los ciudadanos la atención de los problemas importantes. ¿Qué importa la corrupción durante más de veinte años, el famoso 3%, la malversación del erario público, la falta de gobierno? Lo fundamental es la "injusticia histórica" del estado opresor.

2- Crear el problema y luego la solución: "España nos roba", dicen los independentista, ergo la solución es la independencia. Cataluña para los catalanes.

3-La estrategia de la gradualidad: hay que ir sembrando, calentando, que el problema se vaya cociendo en su prpio jugo, para que cuando esté a punto, ¡zas! la solución, por muy peregrina que sea, no pueda ser otra.

4- La estrategia de diferir: la falta de la inmediatez hace que la ciudadanía vaya diluyendo las desventajas en favor de lo que pasa a considerarse inevitable.No hay otra solución que la que se plantea.

5-Dirigirse a los ciudadanos como si fueran niños: mensajes simples, sin ningún criterio, sin que haya una explicación pormenorizada, aludiendo incluso a razonamientos más propios de cuentos infantiles.En vez de convencer, sugestionar. En este caso, vender que las consecuencias de la independencia no traerá más que ventajas y ningún inconveniente para Cataluña.

6- Utilizar el aspecto emocional más que la reflexión: que permite injertar ideas rodeadas de toda la parafernalia de banderas, himnos, mártires y héroes, ilusiones y miedos.

7-Mantener a la ciudadanía en la ignorancia: cuanto menos información, más deformación. Y la información que llegue ha de ser sesgada, impregnada del mensaje que se quiere implantar en el subconsciente. En este caso TV3 y periódicos afines a la independencia están haciendo un buen trabajo.
Tampoco olvidemos la ceguera educativa a través de la cual se impide el conocimiento de la historia y la cultura de países y regiones que no interesan, pues abrirían demasiado los cauces de conocimiento.

8- Promover la mediocridad: no es un problema romper con lo establecido, aunque sea las reglas que nos hemos dado para la covivencia en aras de "la nueva manera de hacer política". En este punto baste con fijar nuestra mirada en la presidenta del Parlament o en algunos diputados y diputadas que ocupan la bancada, llegando a su cenit en Puigdemont.

9- Reforzar la autoculpabilidad de la ciudadanía: en el caso que nos ocupa hacerla responsable de una situación que no es sino fruto de una pésima gestión política, de una corrupción intolerable y de una posición absolutamente sacada de quicio.Pero es mucho más fácil pasar la pelota, en este caso llamada referendum.

10- Conocer a la ciudadanía mejor que ellos mismos: estudios de demoscopia, redes sociales, y demás medios dan hoy en día datos suficientes y claves como para poner en marcha cualquier tipo de comunicación manipulada.


En fin, mis queridos lectores, que lo arriba expuesto no nos es para nada desconocido. Cualquier régimen totalitario, incluso remóntándonos en el la Historia, ha hecho uso de estos recursos para su propio beneficio. Ante ello solo nos queda el recurso de conocer, cuestionar y decir libremente.

Sed felices.
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domingo, 3 de septiembre de 2017

Carta abierta a Carles Puigdemont

Me dirijo a usted, creo que debo utilizar el nombre de Muy honorable señor, en la seguridad de que mis palabras, escritas por una ciudadana del Estado"opresor" le resbalarán, y eso en el caso de que llegara a leerlas.

Pero como ambos creemos en la libertad de expresión , usted bastante mas sui generis que yo, me decido a dirigirle esta carta que puede hacerse extensiva a sus compañeros de partido y aliados en el  gobierno y en el Parlament.

Mi Muy honorable señor Puigdemont, vaya por delante que ustedes tienen todo el derecho a querer la independencia de Cataluña, faltaría más, e incluso a hacer apología pacífica de ese independentismo, pero lo que no es de recibo es que para defender su tesis mientan, manipulen y se salten a la torera la ley poniendo como excusa la propia legitimidad para hacerlo.Tienen el derecho a defender sus ideas, y la obligación de no mentir en las consecuencias.

No voy a caer en la tentación de referirme a los últimos acontecimientos, bárbaros e inhumanos, de los que únicamente son culpables unos criminal enloquecidos y envenenados por una doctrina cruel y asesina. Sería mezquino entrar a saco en que quizá se sabía de antemano por los Mossos que iba a suceder el atentado de la Rambla y no se  hizo caso.

Prefiero centrarme en la actitud y los hechos, o en la omisión de ellos, que usted y su gobierno llevan cometiendo desde que se constituyó el Parlament en esta última legislatura. En serio, ¿tienen tiempo para gobernar con tanto brindis al sol, un día tras de otro, amenazando con esa desconexión que a los únicos que perjudicará será a ustedes?¿O tal vez es que han creado una cortina de humo para tapar los casos de corrupción y ese humo los ha dejado ciegos?

Yo viajo a Barcelona muchas veces, y este verano he visitado la provincia de Girona. Me encanta la ciudad condal, en la que siempre me he sentido muy a gusto y nunca me han señalado por ser ciudadana de un estado opresor. En Girona vi muchas esteladas, es cierto, y están en su derecho. Tampoco me sentí discriminada, ni mucho menos, sino todo lo contrario. Tal vez la ciudadanía no considere al resto del país tan malévolo y ladrón como ustedes lo  pintan.

Esa tesis de que España roba a Cataluña no se sostiene. Hasta ahora los únicos que han robado a manos llenas han sido miembros de su propio partido (aunque lo hayan refundado mismo perro con distinto collar) y catalanes hasta las cachas, teniendo como cabecilla a aquel que ostentó durante tantos años el mismo título que usted: el Muy honorables señor Jordi Pujol. 

¿Sabe, mi Muy honorable, que la Comunidad que durante años ha tenido mayor deficit fiscal (cedía más que recibía) era Madrid? Y todavía los madrileños no hemos salido a la calle a decir que España nos roba porque hayamos colaborado en el reparto para aquellas regiones más desfavorecidas, y cuyos ciudadanos han hecho, reconózcalo mi Muy honorable señor, de Cataluña lo que es.Andaluces, extremeños, castellanos, aragoneses, emigrantes que con su trabajo convirtieron a la región catalana en una de las más prósperas. Es de justicia admitir esta afirmación.

Hace unos días la CUP colgó una estelada en el puente de Segovia de Madrid. Lo hicieron para demostrar que nada tenían contra el pueblo y que su reivindicación es contra el estado opresor. Supongo que debe ser incultura, porque el Estado no es una entelequia, sino el conjunto de toda la ciudadanía que sí se siente afectada cuando se insulta, se miente y se intenta convertir al resto de España en una suerte de vampiro chupador de sangre catalana.


Siempre es bueno fijarse en ciertos ejemplos, y yo les indicaría que volvieran los ojos hacia Gran Bretaña y el Brexit. Al igual que ustedes, los que apoyaban la salida de UE les vendieron a los ciudadanos británicos un mundo de colores, un cuento infantil en el que la bruja mala era Europa, y a las veinticuatro horas del referendum los arrepentidos se multiplicaron como setas.Ahora están metidos en un "jardín" que les puede costar hasta 60.000 millones de euros, intentado como sea alargar el proceso por si hay un milagro.El mayor defensor de la "desconexión" europea, Nigel Farage, ni está ni se le espera.

Si nos situamos en ese escenario ideal para usted y los suyos, y el día 2 de octubre han ganado el referendum (ilegal de todas, todas) ¿qué harán?Cerrarán aeropuertos, las autovías nacionales, los puertos, la frontera con la Junquera, para que no entremos ciudadanos de otros países. ¿Bajo qué legislación entrarán las mercancias que abastecerán los mercados?¿Cómo llegará el dinero de la administración central, después de esa desconexión? Y lo que puede ser "más" dramático: ¿en qué liga jugarán los equipos catalanes?

Sin duda, la separación de Cataluña sería algo absolutamente penoso para el resto de España, pero estoy segura que los casi 39.000.000 de españoles podríamos salir adelante sin los 7.000 millones de ciudadanos catalanes ( o quizá menos si descontamos aquellos que han declarado su voluntad de marcharse si gana el SI).Lo contrario, fuera de España y fuera de UE lo dudo mucho.

Termino, mi Muy honorable señor, como empecé: defiendan sus ideas, pero no mientan, no tergiverse una realidad que no existe. Mediten sobre lo que están recogiendo, como esa triste inauguración de la "embajada" en Dinamarca a la que nadie acudió (por cierto, supongo que pagado con pecunio público catalán). O la poca respuesta internacional que tiene su propuesta.

Están solos, mi Muy honorable señor Puigdemont, muy solos.

Sed felices.

(Imagen: El Confidencial)

lunes, 28 de agosto de 2017

Crónica del verano III: el regreso

Tal vez sea consecuencia de mi cuarto de siglo dedicada profesionalmente a la enseñanza, pero la vuelta del verano tiene para mí un significado especial, más ligado al término del año que de una simple estación.

Ante mí, cuanro era profesora,  se habría la incógnita del nuevo curso, con nuevos alumnos también y el encuentro con los ya conocidos,  y la sensación de un  volver a empezar siempre. Aunque ya hace seis años que abandoné las aulas ( aún sigo echándolas de menos) sigo teniendo esa impresión y la afronto con la ilusión de la novedad y la sorpresa.Por otra parte he sido una persona muy afortunada. Me encantaba ( y me encanta) mi trabajo por lo que nunca he me ha resultado costosa la vuelta al día a día, que no a la rutina contemplada como monotonía.

En unos días empezaremos escuchar de nuevo hablar del famoso "síndrome postvacacional". Nos darán instrucciones para hacerlo lo más llevadero posible, sin que se nos venga el mundo encima. Así mismo abundarán los consejos para los que los mas pequeños regresen al colegio sin traumas. Sinceramente, mis queridos lectores, no sé si será que me hago mayor, pero hay ocasiones que me parecen ciertas situaciones bastante esperpénticas, fruto de habernos convertido en esta sociedad en más papista que el papa..

No recuerdo que nadie me instruyera al volver al colegio, más allá de que me aplicara en los estudios y cuidara el material y los libros nuevos. Y no me sentí jamás frustrada. Me gustaba encontrarme con los compañeros y todo lo que comportaba el nuevo curso.

Tampoco de adulta, a mis propios hijos, les he mostrado de manera especial esa situación. Soy de las que pienso que cuanto más natural sea nuestra manera de abordar los cambios menos traumática (si es que son suceptibles de ello) serán.

En fín, como no soy mujer de dar consejos, simplemente os deseo un tiempo lleno de felicidad y logros profesional y personalmente.¡Buen regreso!

Sed felices.

(c) Foto: Elena Muñoz

sábado, 19 de agosto de 2017

Yo sí tuve miedo

Tras el atentado terrorista del pasado 17 de agosto en Barcelona he de confesar de que tuve miedo. Como lo tuve después del de el 11S o el 11M. El miedo es un sistema de defensa natural ante un peligro real, como lo es la amenaza constante de ISIS.

Sentí miedo al ver las imágenes tan terribles, y también horas después sentada con mi familia en una terraza de un concurrido paseo en la localidad costera en la que veraneo, al pensar lo fácil que es matar de esa manera. Sí tuve miedo. Otra cosa es que ese miedo me haga renunciar a mis principios, a mis creencias y a mi manera de vivir.

Desde la incomprensión absoluta hacia quienes son capaces de arrebatar a personas desconocidas, inocentes la vida de esa manera tan inmisericorde, intento encontrar un freno a la visceralidad que desde la tripas me empuja a señalar y medir a todos por el mismo rasero, y vivir con temor.

Porque no nos engañemos. Esto no es un problema de religión, ni de creencias en Alá, Buda o Jesucristo. Es una cuestión que ha de encontrar la solución en la política y en la búsqueda real de las raíces de esa planta malsana que es el integrismo islámico. Desde los tiempos inmemoriales la política ha utilizado la religión como martillo (sin ir más lejos la Inquisición nace con ese propósito) para que en nombre de Dios alejar todo aquello que bajo el tinte de progresía y democracía permita la libertad de los seres humanos. Creer en una recompensa en el Más allá ha justuficado siempre las mayores atrocidades en el Más acá.

Seguramente hará falta más control policial, no lo pongo en duda. Tal vez un sistema en el que se pueda determinar de alguna manera quién alquila cierto tipo de vehículos, quién alquila ciertas viviendas. Quizá ser más conscientes de que no es intolerancia ni tampoco xenofobia poner más el foco en ciertos colectivos que pueden ser germen del terrorismo.
Pero sobre todo valentía para que esta gentuza no cumplan su objetivo, aunque de vez en cuando sintamos miedo.

Mi abrazo fraterno a todas las familias que sufren hoy, a la ciudad de Barcelona y  a todos lo que, como yo, creemos en la justicia y la libertad.

Sed felices.

sábado, 12 de agosto de 2017

Crónica del verano II: el tiempo

No cabe duda de que la previsión del tiempo es un hecho de interés nacional. Baste con echar un vistazo a los bloques que sobre este tema emiten los distintos noticieros en las diferentes cadenas. Algunos, como el de la 1, si lo sigues es posible que te convaliden un master en climatología.

Aprendemos todos los días de situaciones que antes ni nos inquietaban, más allá de saber que en el verano el buen tiempo lo debíamos a esa gran "A" metida en círculo que llamamos anticiclón de las Azores. Así mismo conocíamos que la "B" era, indefectiblemente, lluvia.

Ahora, gracias a esta pedagogía televisiva, que dura casi veinte minutos,  conocemos que lo que antes llamábamos una tormenta de pelotas se llama ciclogénesis expansiva. Sabemos que según los modelos las olas de calor se dan cuando el anticiclón reina sobre la península y un embolsamiento de bajas presiones sobre el norte de África envía aire del desierto.Y cómo ignorar que cuanto más apretadas son las isobaras (líneas) de una borrasaca mayor es su efecto.

Los metereólogos son capaces de prever con bastantes días de antelación el tiempo que va a hacer, aunque en ocasiones sean más o menos exhaustivos según los intereses sobre todo de las zonas hoteleras. Eso no quita que los que somos asiduos de alguna de esas poblaciones no sepamos que indefectiblemente se repiten ciertos fenómenos, como son las tormentas en verano en Levante.

En mi primera novela la protagonista reflexiona acerca de que no ha visto tormentas como las de esta zona, la de Levante, y así es desde siempre. La que vivimos hace unos días no ha tenido nada de extraordinario, a pesar de las noticias tan alarmantes que aparecían una y otra vez. El móvil se me llenó de mensajes de familiares preocupadísimos por si habíamos sido engullidos por el mar, cosa que no ocurrió, a la vista está. Cierto que se anegaron las calles, las alcantarillas no daban de sí (sobre todo por la falta de limpieza) y el mar vomitó gran cantidad de algas, como en tantas ocasiones anteriores (la primera gota fría que recuerdo la viví en Peñíscola con siete años). Nada que no hubiéramos visto antes por la suma de días de ardoroso calor sumado a la entrada de aire frío.

Pero, y eso ya lo he dicho otras veces, somos muy dados a considerar extraordinario aquello que no lo es tanto. Ayer, dos días después de la "tormenta increíble" la playa estaba llena de gente que evitábamos los bloques de algas en nuestro paseo y volvíamos a disfrutar del mar y el sol además de una bajada de temperaturas muy agradable.

Creo que no es mala cosa tirar del refranero y poner al mal tiempo buena cara. Al fin y al cabo, a la lluvia o a las olas del calor les importa un pepino nuestra opinión, por mucha información que nos den machaconamente.


Sed felices.

 (Foto: Paco Márquez)


jueves, 3 de agosto de 2017

Crónica del verano I: Españolidad

Los que me conocen saben que no soy muy de reivindicar mi origen, aunque en absoluto reniego de él, por supuesto. Soy española y me gusta serlo, con todo lo que ello conlleva. Sin embargo no siento esa españolidad ante el extranjero, ni el que viene por turismo, ni el que viene por necesidad...

Bueno, miento, no la sentía hasta hace dos días en que tuve un enfrentamento territorial con una hija de la Gran Bretaña.

El lugar en donde veraneo no tiene, como sucede en otros lugares de Levante, problema de espacio en las playas. Quien conoce Denia sabe que es muy difícil ver tres líneas de sombrillas ni siquiera en agosto. Pues bien, el martes llegamos, como hacemos siempre y colocamos las sillas y la sombrilla. Era temprano, las diez y media más o menos, y apenas había gente.  Después dimos un paseo por la orilla.

Al regresar, cuál será mi sorpresa, tenía una tumbona que más parecía una camilla de fisioterapéuta pegada a nuestras sillas literalmente y rodeada de bolsas, cubitos y palas. Flipé en colores, sobre todo porque a ambos lados había espacio como para correr los cien metros lisos.

En principio pensé en pasar y jorobarme, y así habría sido si no hubiera entrado al trapo la dueña de semejante campamento. Me increpó en inglés y yo la contesté en dicho idioma, en un alarde de vocabulario que ni yo misma me creía capaz. Una pareja de chicas españolas se unieron a mi queja apoyándome con gestos de lo más evidentes.

Tras una serie de tiras y aflojas la susudicha hija de la péfida Albión optó por la retirada, verbal, que no física, después de mentir como una bellaca diciéndome que ella había llegado antes. ¡Lier! la lancé como un escupitajo...

En ese momento si me salió el ardor patrio. Creo que por un momento me hubiera gustado ver surcar la Gran Armada frente a mí. Y os aseguro que estuve a un instante de gritar: ¡Gibraltar español!

Sed felices.


miércoles, 26 de julio de 2017

Cárceles de cinco estrellas

No sé si empezar por pedir disculpas por el título de este nuevo artículo, algo tardío por mis minivacaciones, pero a veces los dramas hay que tomárselos con sentido del humor. Porque no cabe duda de que la corrupción es uno de los mayores calamidades que, con una resignación indignante y a veces incomprensible, soporta este país.

El parangón de la calificación de los hoteles de lujo a las prisiones me viene al pelo. En este mismo momento comparten presidio (Soto del Real) Ignacio González, el que fuera presidente de la Comunidad de Madrid y su hermano Pablo, Ángel María Villar, presidente de la Federación de Fútbol nacional  y su hijo Gorka, y el expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán. Vamos, la "creme de la creme" que decimos los castizos.

¿Cuánto dinero público llevado a los bolsillos de estos sinvergüenzas? Se me revuelve literalmente el estómago al pensarlo. Años y años haciendo de su capa un sayo, desviando fondos, contratando de manera ilegal y tomando las instituciones como sus feudos para lucrarse ellos y sus amigos.

Decía Concepción Arenal "odia el delito y compadece al delicuente". Sabias palabras cuando quien delinque es alguien digno de compasión por sus circunstancias, pero estas personas que ocupaban altos cargos de responsabilidad, que vivían con grandes salarios y a todo lujo, que tenían como obligación ser ejemplo, solo despiertan en mí desprecio y más desprecio.

Otros evitaron la cárcel con su muerte, sobre las que planean largas sombras, como es el caso de Rita Barberá y Miguel Blesa. No celebro su óbito, pero tampoco hacen nacer la compasión en mí. En el caso del expresidente de Bankia se ha ido de este mundo llevando sobre su conciencia la ruina, la desesperación y en algunos casos también la muerte de muchos a los que estafó y dejó en la calle sin que le temblara el pulso.

Lo peor del caso es que, por los resultados electorales, a una gran parte de la ciudadanía esta lacra  no les produce ni el más mínimo rubor. Hoy, cuando estoy escribiendo esto, mis querido lectores, acaba de declarar, por primera vez en la historia de este país, un presidente de gobierno como testigo en un caso de corrupción.No sabe, no contesta... "Sé fuerte Mariano".

Pero España va bien. Contratos precarios, da igual que salarios se cobren a costa de horas y horas de trabajo; la caja de las pensiones tocando fondo; la educación y la sanidad pública perdiendo fuelle ante las privadas... Y en las cárceles (otros en libertad provisional) personajes corruptos que nos han robado a todos. Pero España va bien...

¡Qué pena!

Sed felices.

sábado, 15 de julio de 2017

¡Hasta mañana!




 Hace tiempo que dedico unas palabras, una poesía con la que despedirme hasta el nuevo día. Esta es una selección de algunas de ellas.




Cuando soñamos los sueños forman nubes y llueven besos.

Atisbo los últimos rayos de sol, del mismo sol que mañana alumbrará el amanecer de un nuevo día... Entonces volveremos a estar juntos.

Cosidas en el cielo de la noche brillan tus palabras como estrellas: «te pienso, te sueño, te deseo...».

Sueño que sueñas conmigo, y al soñarte cumplo mi sueño.

Con mis caricias apartaré las nubes de tu frente, me miraré en tus ojos, y todo será entonces luz iluminando nuestro camino en sueños hasta el amanecer...

Traspasar el espejo esta noche y ser tu Reina blanca, y ver mi reflejo en tus ojos.


Y ahora que los recuerdos llueven mansamente, como lágrimas negras en la noche: ¿soñaré contigo?

Noche. Detener el tiempo en el instante exacto, en el suspiro exacto, en la caricia exacta, en el beso exacto.

Tal vez la mejor respuesta es no preguntar y perdernos juntos en el mundo de los sueños...


Noche. De pronto, alguien, suavemente, como la brisa, se mete por un rincón tu alma y se transforma en  poema.


Quiero un reloj que vuele entre la noche y el día y marque los instantes en que sueño contigo.

domingo, 9 de julio de 2017

Los otros sentidos

Desde que somos pequeños aprendemos la existencia de los cinco sentidos físicos que nos permiten
ver, oír, gustar, oler y sentir táctilmente.Incluso el refranero popular ha acuñado una frase que resume la acción de este quinteto como epítome de la más completa atención: "poner los cinco sentidos".

Pero hoy quiero hablaros de los que para mí son los "otros sentidos" y que me resultan tan imprescindibles, o incluso, en ciertas situaciones,  más que los anteriores. Me refiero a los sentidos del tiempo, del humor y de la oportunidad, que en ocasiones nos facilitan o nos entorpecen nuestras relaciones sociales en gran manera.

Comenzaré con el primero: el sentido del tiempo. Poseerlo nos permite algo tan importante como ser puntuales, organizados y sacar adelante los proyectos en tiempo y forma. Lo contrario nos lleva a no llegar o llegar con la lengua afuera (a veces literalmente), hacer esperar y desesperar, y tener que forzar el tiempo de los demás con las consabidas consecuencias. Rompiendo una lanza a favor de las personas impuntuales parece ser que es posible que sea un mal funcionamiento cognitivo que transforma en su cerebro cinco minutos en media hora. Sea lo que sea, resulta siempre muy incómodo para quienes han hecho del tiempo un aliado.

Mi segundo "otro sentido" (no establezco orden de prioridad sino de secuencia)  sería el del humor. Creo que es un elemento que indica sin lugar a dudas la inteligencia de las personas. Ser capaz de dar una vuelta de tuerca a situaciones que para otros serían dramones y conseguir una sonrisa es impagable. Pero, ¡ojo!, no hablo del graciosillo burdo, el de  la broma pesada y escatológica, no. Tomarse la vida con sentido del humor es la manera más seria de abordarla, pero desde un prisma en el que es mejor sonreír para que ella te sonría. Manejar la ironía fina, con la precisión de una finta de un sable, es una de las virtudes que más aprecio, siempre desde el respeto al otro, por supuesto. Hablo de ironía, no de sarcasmo, que en muchas ocasiones se confunde, y que siempre debe de empezar por ser capaz de reírse de uno mismo.

Y para acabar hablaré del sentido de la oportunidad. Por desgracia me encuentro con bastantes personas que tienen poco o carecen absolutamente de él. Seguro, mis queridos lectores, que conocéis a más de uno.Son aquellos que van a ver a un enfermo y le cuentan la cantidad familiares que han muerto de la misma enfermedad; o que invitados a presentar un libro-ya percibo que muchos de vosotros sonréis- habla más que el propio autor, convirtiendo el autobombo en su propio acto. Y qué me decis de los que les enseñas tu coche nuevo y se pasa diez minutos contándote las desventajas de ese modelo porque lo sabe de buena tinta. La fama popular ha acuñado un término para la ausencia de este sentido: "cuñadismo"... No sé por qué...

En fin, que siendo los cinco sentidos habituales necesarios, no por menos deberíamos intentar cultivar los otros. Ya no solo por nosotros, sino también como un acto de solidaridad con el prójimo.

Sed felices!

miércoles, 5 de julio de 2017

Vivir solo, morir solo

Con unos días de retraso por las circunstancias viajeras me dispongo a escribiros una nueva entrada, cuyo tema me viene sugerido por una noticia que escuché ayer, y que todavía me mantiene en una perplejidad llena de tristeza.

Una mujer de 56 años ha sido encontrada muerta en su domicilio. La noticia no dejaría de ser una más sino fuera porque la muerte sucedió hace cinco años. Mientras tanto se fueron acumulando cartas en el buzón y polvo en el coche aparcado en el garaje.¿Cómo es posible que nadie se percatara de su ausencia?¿No tenía familia, ni amistades, ni un hueco que con su marcha dejara vacío?

Tengo que reconocer que aunque no soy medrosa de la soledad en vida, si tengo reparos a la hora de pensar en irme de este valle de lágrimas sin nadie que me coja una mano y me bese la frente.Así lo he hecho yo con quienes me precedieron y es algo que llena de paz a quien despide y quiero creer que también al que se va.

Somos una sociedad global, sí, conectados en redes a miles de personas, reunidas en los mismos espacios, haciendo prácticamente las mismas cosas, y, sin embargo todavía hay quien muere en soledad sin que nadie se percate de ello, sin que nadie, hasta cinco años después, se de cuenta de que ya esa persona no compra el pan, no pasea por la calle o no mueve el coche, que se va sepultando bajo el polvo de la indiferencia...

En fin, como diría mi admirado Bécquer, la soledad es buena siempre que se tenga a quien contarlo.

Sed felices.



sábado, 24 de junio de 2017

Carta abierta a Antonio García Ferreras

Me cuesta iniciar esta carta abierta con la formalidad que suele ser habitual: estimado. Me parece caer ya desde el principio en una falsedad, señor García  Ferreras, porque de los sentimientos que usted me puede despertar el último es el de la estima.

Se que es muy difícil que estas mis palabras le puedan llegar. Ambos, usted y yo, nos movemos no en dos mundos diferentes, sino en dos galaxias tan alejadas como pueden estarlo las más distantes del universo. Usted ha optado por el disfraz; yo decidí hace tiempo que no se puede renunciar a los principios por tener el pesebre siempre lleno de paja.

No cabe duda que su carrera profesional es meritoria respecto al éxito. No le negaré que yo misma fui una seguidora de su presencia en la Cadena Ser, antes de convertirse en el responsable de comunicación del Real Madrid hasta llegar a donde está hoy, cuando es uno de los gerifaltes del grupo A3Media (La Sexta y Antena 3). Incluso, según sus propias palabras,  tuvo la posibilidad de ser ministro con Zapatero, pero renunció porque ganaba menos que en la cadena que dirigía en ese momento. Ahora, está dedicado en cuerpo y alma a  su Cruzada, acentuada en estos últimos tiempos, con la transformación del panorama político, contra el PSOE en general y Pedro Sánchez en particular.

Vaya por delante que soy consciente de que usted, como cualquiera, tiene derecho a tener sus preferencias políticas, culturales o religiosas, pero que sean tan evidentes en un medio que dice ser objetivo, chirría por los cuatro costados. Aunque suene muy fuerte, en las anteriores elecciones se convirtió en una especie de mamporrero de Podemos, a quien le daba toda la cancha necesaria, en su esfuerzo porque barriera del mapa a los socialistas. El problema fue que le pasó como al Coyote de los dibujos animado, que le ganó el partido el Correcaminos.

Ya desde el principio de último proceso de primarias del partido socialista se posicionó al lado de Susana Díaz. Me temo que hubiera hecho igual si se hubiera presentado el ratón Micky, con tal de atacar a Sánchez. Porque lo suyo es un odio tan visceral que le hace perder toda la perspectiva y la objetividad que tiene que tener un profesional de su "categoría". Manipula, tergiversa y disfraza la verdad cuantas veces sean necesarias con tal de no permitir que Pedro Sánchez, secretario general del Partido Socialista Obrero Español elegido por mayoría de sus militantes (entre ellos yo), tenga ni un vaso de agua. Tras unos días de tregua, ha vuelto ha sacar toda la artillería (a pesar de la subida del partido socialista en las encuestas, del apoyo mayoritario de sus militantes), no vaya a ser que le peguen sus "jefes" un tirón de orejas.

No seré yo la que le indique que ese es un mal camino, por lo menos para quienes tenemos conciencia. Al fin y al cabo usted sigue la tónica general de la mayoría de los medios (qué decir de El País, la vergüenza de la prensa nacional), que asfixiados por la economía tienen que rendirse a los poderes fácticos. Pero comprenda que como persona que defiende la libertad de expresión me rebele contra alguien (que se confiesa de izquierdas, manda hue...) que ha hecho rehén de ella, con el único fin de conseguir sus propio beneficio o el de quienes le pagan a usted.

En fin, señor Ferreras, que esta carta abierta no deja de ser una especie de recurso del pataleo de quien o quienes, porque sé que hay más gente que piensa como yo, se rebelan todos los días ante una situación que parece haberse vuelto crónica: una prensa, una televisión que ha decido una supervivencia sea como sea, aunque sea sin honor. Porque con las mentiras se puede llegar muy lejos, pero no se puede volver.

Me despido no sin antes decirle que creo que  su programa, su manera de hacer y su falta de rigor supone un baldón para el periodismo en general. Pero es lo que se lleva, es lo que se vende y es lo que se paga. Y así nos va.

Un saludo.


domingo, 18 de junio de 2017

No entiendo los anuncios

Hace tiempo que lo vengo diciendo: no entiendo ese mundo que nos ofrecen los anuncios publicitarios, sobre todo en estos últimos tiempos.

Empecemos por los de ciertas patologías: jamás  un hombre sufre de estreñimiento, al igual que una mujer nunca tendrá diarrea. Personas de edad medio tullidas se convierten en protagonistas de Dirty Dancing con solo untarse una pomada. De los geles de placer ya ni hablo...

Los hogares siempre se amueblar con objetos de esa marca que convalida el Camino de Santiago si logras salir de sus almacenes. Las madres compran dos barras de fuet para un regimiento y se asombran de que no dure ni un día; vamos ni el milagro de los panes y los peces.

Ya de los anuncios de limpieza ni hablo: como ejemplo  ponen baños y cocinas que son dignas del castillo de Mordor... Y qué decir  de los padres que para quitarle los temores al niño en su nuevo colegio se pone a jugar con guisantes, arroz  y granos de maíz. Ni te cuento como va a ser la factura del psicólogo.

Mi único consuelo son los anuncios de perfumes masculinos. De esos me gustan todos. No por nada, sino por que les encuentro una alta calidad estética y una muy buena realización... Bueno, la verdad es que los chicos que salen deben de ser de otra galaxia, porque en el metro no he visto ni uno.

Pues eso... No entiendo los anuncios...

Sed felices.

sábado, 10 de junio de 2017

Hazme teatro

Justo hace una semana partía hacia la ciudad gallega de Ferrol para participar junto con mis compañeros de Unicornio teatro en el festival de teatro aficionado EsteNaRúa. Nos habían seleccionado por nuestra función de Divinas Palabras, lo que nos causaba una gran satisfacción y, a la vez, tremenda responsabilidad: representar a Valle Inclán en su tierra natal.

Tengo que aclarar, mis querido lectores, que EsteNaRúa es un
Festival de teatro aficionado que nos sorprendió con una maravillosa acogida y una magnífica organización. El hecho de que nos adjudicarán el teatro Jofré, que está conmemorando en este año su 125 aniversario, ya fue un gran regalo.

Pero este artículo, mis queridos lectores, no está concebido para hablar de nuestro éxito bajo la dirección de Chete Guzmán, sino para poner el foco en el teatro aficionado que es del que formamos parte y cuyo presente se discutió de una interesante mesa de debate.

En ella se señalaron muy interesantes puntos de vista, entre los que quiero destacar uno. la labor social que hacemos los actores y actrices aficionados. Porque sin perder ni un ápice de calidad, al igual que las ONG's, llegamos donde las entes oficiales y profesionales no llegan.Todo a base de un esfuerzo de voluntariedad y pasión por este arte, y que siempre va a tener un coste que corre a cargo de la compañía.

Dicen que sarna con gusto no pica, pero estaría muy bien que la administración, los patrocinadores, la sociedad en general tome conciencia que decir aficionado (amador en gallego, que suena precioso) no significa poca calidad. Simplemente que se hace sin ánimo de lucro, lo que viene siendo por amor al arte.


En fin, mis queridos lectores, que aquí me tenéis, al pie del cañón y a la espera de que suba el telón de la próxima función y haceros teatro desde el alma.


Sed felices.


lunes, 29 de mayo de 2017

Martina y su abuela Elena van al zoo

Martina y su abuela Elena
como hoy hace sol
han decidido visitar el zoo.

Come rica miel el enorme oso
y baila contento
¡Es que es tan gracioso!

Nadan varias focas en una piscina
tocan las palmas
y comen sardinas.

Tan alta, tan alta ven a la girafa
que la pobre abuela
se pone las gafas.

¡Qué boca tan grande tiene el hipopótamo,
cuando bosteza
se come hasta un barco!

El león de gran melena duerme tranquilo,
pero la leona inquieta pasea
y lanza un rugido.

Algunos  monos juegan al pilla pilla,
mientras otros traviesos
se hacen cosquillas.

¡Hola, hola, niña! Escucha Martina
¡Un pájaro que habla!
—contesta sorprendida.

“Se les llaman loros"—dice la abuela—
pueden charlar,
vienen de la selva.

Martina y su abuela Elena regresan a casa.
Están muy contentas.
Ya sale la luna y el día se acaba.



In memoriam de la inolvidable Gloria Fuertes y dedicado a mi pequeña nieta Martina.





lunes, 22 de mayo de 2017

Yo estuve anoche en Ferraz

Permitidme mis querido lectores que hoy, aún agotada y apenas sin dormir, os quiera transmitir mi profunda alegría, si es que soy capaz de hacerlo con palabras. Pido disculpas de antemano por la, quizá, falta de humildad al sentirme hoy algo heroína.

Hace unos tres meses un compañero, Rubén, de la agrupación de Rivas me escribió a través de la redes para hacerme una sola pregunta: ¿cómo podemos ayudar a Pedro Sánchez?Yo, que como todos sabéis soy una defensora a ultranza de ese canal de comunicación contesté: hagamos un grupo en Facebook. Erámos tres solo. Ayer conseguimos 87 votos en nuestra agrupación, doblando a los de Susana Díaz, prólogo de lo que sería el triunfo en toda España.

Yo estuve anoche en Ferraz y, confieso, que al final del discurso de Pedro, se me saltaron las lágrimas. Dos campañas electorales llenas de presión por los medios, el sorpasso de Podemos e IU, investidura de Rajoy con la abstención de la mayoría del PSOE quedaban atrás. Delante un tiempo apasionante de reconstrucción del partido y del socialismo español. Recordé a mi abuela Ro y aquellas historias de la guerra.Y cuando todos cantamos la Internacional entendía más que nunca sus palabras: "(...) ¡Agrupémonos todos en la lucha final...!"

Ayer fue la victoria de la militancia entorno a un líder, sin miedo, sin nada que perder, porque ya nos lo habían quitado aquellos que piensan que el partido les sirve y no ellos al partido.Queríamos esa victoria contundente, nos la merecíamos.

Por eso, y desde aquí, agradezco el apoyo de tantos que sin ser militantes me han animado a seguir. Sé que muchos que no nos habéis votado en estos últimos tiempos lo volveréis a hacer, porque nuestro triunfo es vuestro triunfo. Se han abierto las puertas de nuevo a todos los progresistas porque la Casa del PSOE es la la Casa del Pueblo, la vuestra, la de todos.

Bienvenidos!!!

viernes, 12 de mayo de 2017

De feria en feria

Me recuerdo de adolescente que como cualquier aficionada, bueno más bien obsesa de la lectura, las ferias del libro, sobre todo en mi caso la de Madrid ,eran todo un acontecimiento.

Deseaba que llegara la fecha en la que el Paseo de coches del Retiro se llenaba de casetas y las casetas de ejemplares, de títulos de todos  los géneros. Entonces, casi siempre con mis amigas, tan lectoras como yo, recorríamos esa calle improvisada tocando, mirando y oliendo (¡ah! ese aroma de libro nuevo). Comprábamos lo que nuestros ahorros daban de sí, que casi siempre era más de lo pensado.

Pero lo que más me gustaba era que el autor o la autora me dedicarán un ejemplar. Reconozco que soy muy mitómana en ese aspecto, y en mis estánterias hay bastantes libros con la firma del escritor o la escritora, algunos ya desaparecidos: Miguel Delibes, Carmen Martín Gaite, Javier Marías, Maruja Torres, Terensi Moix....Y, avatares del destino, años después me veo siendo yo la que dedico libros a quienes con amabilidad y generosidad se interesan por mis obras. Yo soy la que contemplo a los que ahora recorren esos pasillos y se detienen a charlar y a obtener una dedicatoria.


Mis colegas en la escritura me entenderán cuando digo que te embarga una extraña emoción al iniciar la dedicatoria con las palabras siempre rituales: "¿A nombre de quién?"... Un nombre que queda impreso junto con tu obra.Siempre me parece mágico el contacto con los lectores de tú a tú. Y ya no digo cuando son asiduos y te comentan lo que les gustó tu novela o lo que se emocionaron con tus poemas que adquirieron en la feria anterior.

No niego que al finalizar la temporada no esté cansada, lo estoy. Viajas en el día kilómetros, son horas en la caseta con frío o calor, pero siempre vuelvo con esa cálida sensación de haber dejado un poquito de mí en esas palabras ya definitivas:

"(...). Gracias, con mi amistad, Elena M.


Sed felices.

domingo, 30 de abril de 2017

Tres son multitud


 
No cabe duda de que en toda la historia del socialismo contemporáneo español encarnado en el PSOE son estos últimos años  los más difíciles a los que se ha tenido que enfrentar.

Tras los procesos electorales de 2015 y 2016 en los que ha sufrido el acoso y derribo de los medios de comunicación a favor de partidos que fueron llamados emergente - actualmente, van más a la deriva que otra cosa-, y del enemigo tradicional, el PP, que culpaba una y otra vez de la crisis económica a Zapatero, mintiendo también una y otra vez, a sabiendas que estábamos ante un hecho de carácter global, la bomba estalla dentro del propio partido en aquellos Idus de octubre de 2016.

Aunque soy mujer bastante inconformista y rebelde a pesar de mis años, siempre he sido muy consciente que si militaba en un partido debía acatar las decisiones que se tomaran democráticamente. Por eso, en aquel momento, sentí que algo se rompía dentro de mí.Muchos compañeros y compañeros estábamos agotados después de meses de soportar presiones, pinzas y encuestas arbitrarias.

Había peleado contra viento y marea, en la medida de mis posibilidades, apoyando en las dos elecciones a Pedro Sánchez, mi candidato, mi secretario general y la persona que me convenció de que un cambio- aún tragando las concesiones a los bisoños partidos- era posible. Pero no, no lo fue.
Los "intereses del Estado" obligaban a esa abstención técnica- eufemismo para llamaruna bajada de pantalones- que volvía a poner en la presidencia del gobierno de España a quien, en mi opinión, es el peor gobernante después de Fernando VII.

Pero para que eso sucediera debía caer aquel que decía machacona e incómodamente para los que no querían unas terceras elecciones que NO era NO.

Han pasado los meses y esas tres posturas tienen cara, nombre y apellidos. En el lado de la abstención Susana Díaz (aparato puro y duro) y Patxi López (donde dijo digo luego dijo Diego); en el otro lado, sin haber cambiado su posición Pedro Sánchez.

Ya, ya sé, mis queridos lectores, que mi visión es subjetiva. Claro, como la de todos los que defienden a los otros dos candidatos. Pero hay una diferencia. De Díaz y de López ya sabemos lo que podemos esperar. Pedro Sánchez lo tiene que demostrar porque no le dejaron en su momento.

Para las bases del PSOE, entre las que me encuentro, fue un mazazo el "golpe de estado interior" que defenestró al primer candidato elegido democráticamente, demostrando la incoherencia de aquellos que defienden fuera el apoyo popular y no lo permiten dentro de su propio partido.

Yo soy socialista, lo mismo que soy morena, lo llevo en mi ADN. Y siempre estaré al lado de quien defiende el principio básico de mi ideología que es la igualdad, y siempre de abajo hacia  arriba. Por eso mi apoyo es para Pedro Sánchez, por eso.


Los demás sobran.

Sed felices.

(Fotos Carmela Sanz)



domingo, 23 de abril de 2017

Los recolectores de libros

Después de siglos de evolución, la Humanidad había conseguido  progresos inimaginables. Quizá, lo más digno de señalar pudiera ser la capacidad de obtener  los conocimientos sin esfuerzo.

Cuando un niño o una niña nacían perfectamente sanos, pues la ingeniería genética había conseguido erradicar todas las enfermedades congénitas, se les implantaba un chip en su cabecita, que era alimentado durante todo el desarrollo de las criaturas con los datos necesarios para que, cuando llegaran a la edad adulta, se incorporaran al puesto de trabajo para el que se les había criado. Ya no hacían falta colegios ni universidades. Había trabajo para todos, porque la natalidad hacía muchos, muchos años que se había controlado, por lo que los nacimientos eran estrictamente los necesarios y del sexo que se determinaba.

La esperanza de vida era muy larga, siempre con buen aspecto gracias a los avances de la cirugía plástica, y la muerte, cuando llegaba, se paliaba sin ningún dolor ni sufrimiento, porque era fulminantey con fecha fija. Así estaba implantado en el chip de nacimiento.

El medio ambiente era perfecto. Grandes máquinas productoras de oxígeno trabajaban día y noche para que el aire fuera lo más puro posible, ya que los árboles habían desaparecido mucho tiempo atrás. El agua se reciclaba hasta que quedaba tan pura y cristalina como la que pudiera surgir de un manantial.

La ciencia, la ingeniería habían alcanzado tan grandes cotas de excelencia que podía resolver prácticamente cualquier problema.La humanidad vivía el presente con el optimismo que produce el saberse a salvo. No se pensaba en el futuro porque ya se vivía en él. El pasado no existió jamás.Nada había que recordara el ayer, nada, porque ya no quedaban libros.

Bueno, eso no era del todo cierto. En un lugar recóndito, escondido, un grupo de hombres y mujeres que se llamaban así mismos Los recolectores de libros habían ido guardando durante generacionesen santuarios  los ejemplares que se fueron salvando de la destrucción por su inutilidad. Al fin y al cabo ya no hacían falta, porque nadie sabía leer y escribir: no era necesario.

Pero los recolectores no habían perdido esa capacidad, porque de otra manera no habrían podido reunirse para celebrar los rituales mensuales de lectura y sobre todo el Día de los Grandes Libros, que, aunque no conocían el motivo exacto, celebraban  cada 23 de abril. Ese día los recolectores de los cuatro confines del planeta se reunían  para leer relatos en comunión, en compañía.

Cervantes, Shakespeare, García Márquez,… Cientos, miles de autores que habían desaparecido hacía muchos, muchos siglos  volvían a vivir a través de sus obras, en todos los idiomas, en todas las voces, en todos los confines de la Tierra. Novelas, poesías, ensayos, recobraban el sentido que alguna vez tuvieron de expresar el momento, las sensaciones, las historias y las tradiciones construidas a través de las palabras y que la tecnología despreciaba por su inutilidad.

También la ceremonia de la Gran lectura servía para dar la bienvenida a los nuevos lectores, aquellos niños y niñas que habían adquirido la capacidad de interpretar la escritura y por tanto de leer. Amaranta era una de esas niñas. Sus padres, sus abuelos, sus tatarabuelos fueron también recolectores de libros. Ella ya tenía siete años y durante los dos últimos se había estado preparando para este gran día.Vestía con la túnica de color blanco de los novicios, que se distinguía de las de color azul  que llevaban los recolectores ya más veteranos. Nerviosa, se agarraba a la mano de su madre, quien de vez en cuando la sonreía para transmitirle tranquilidad. Ella también recordaba la primera vez que leyó frente a la Comunidad y  la sensación de gran responsabilidad que sentía.

Orxius, el hermano mayor de Amaranta, por el contrario estaba exultante. Él ya era un lector desde hacía tres años y estaba deseando que le llegara el turno de lectura. Como nieto del Gran lector muchos le contemplaban como posible heredero del cargo y por tanto tenía que ir demostrando su valía.Porque no se trataba solo de leer, de que las palabras sonaran, sino de sentir lo que las palabras querían decir y hacer. Se trataba de que los que escuchaban también las sintieran.

Las antiguas leyendas contaban que cuando los libros existían como objetos cotidianos no todas las personas los amaban. De hecho, la falta de consideración hacia ellos, de no creerlos valiosos  por su contenido ni por el continente, hicieron que, como muchas especies animales y vegetales, se extinguieran, salvo en pequeños reductos que se llamaron bibliotecas.

Poco a poco los seres humanos dejaron de escribir y por tanto leer. Primero fueron sustituyendo las palabras escritas completas por abreviaturas y luego estas por símbolos que expresaban emociones u objetos, como fue en sus comienzos con los jeroglíficos. Finalmente,  la imagen  venció a la escritura. Nadie, aparentemente, tenía ya  libros en ninguno de los cincos continentes.

Los libros se hicieron invisibles.

domingo, 9 de abril de 2017

Mejor el que anduvo en la mar

No soy religiosa (respecto a mis creencias son parte de mi privacidad) y cada vez que llegan estas fechas me chirrían.

No sé si es porque todavía me duran ciertos traumas (que creo haber hecho referencia por estos lares) de la infancia, pero la Semana santa me parece algo oscuro, morboso y tétrico. O me van a negar, queridos lectores, que celebrar la tortura y muerte cruel de una persona no es morbosidad pura.

Ya, ya sé que se me puede contestar que no es celebración sino reflexión acerca de como Cristo fue capaz de afrontar una de las más crueles ejecuciones por la redención de los pecados de la Humanidad. Eso me parecería bien sino se acompañara de toda esa parafernalia que lo rodea y lo asemeja más a una feria que una fiesta religiosa, en la que se muestran todo el fato y riqueza de la Iglesia Católica.

No sé yo de una María, madre de Jesús, cuyas vestimentas valgan más que los presupuestos de muchos ayuntamientos, cuando era una humilde mujer de Nazaret, esposa de un carpintero y madre de quien más defendió a los pobres. O que el propio nazareno crucificado esté rodeado de lámparas de plata y cientos de miles de flores.


Sé que muchos que sienten las procesiones, los cantos y el lujo que rodea la Semana santa de su ciudad o de su pueblo no alcanzarán a entender mi razonamiento.lo sé. Porque no hablamos de religión, sino de costumbres, de tradiciones, como las Fallas o los Carnavales de Cádiz. Muchos que no pisan una iglesia en todo el año, salen de penitentes, "picados" o costaleros, porque así lo hicieron sus padres y lo harán sus hijos. De la doctrina cristiana del día a día, de amar al prójimo, de no juzgar, de no tirar la primera piedra, de repartir entre los pobres, de perdonar ... Eso es harina  de otro costal.

No, no me gusta ver a un hombre colgado de un madero, ni celebrar su prendimiento, su martirio... Yo como Machado prefiero a Aquel que anduvo en la mar.

¡Sed felices!

domingo, 2 de abril de 2017

Su silencio jamás...

Era la misma mano, la misma que en el aula escribía en la pizarra,  corregía los ejercicios o estrechaba la de su padre cuando se veían en la tutoría.

Era la misma mano que ahora se posaba en su pierna, en su muslo, que subía y que bajaba suavemente, en una incomprensible caricia que ella, a sus catorce años, no entendía. La misma mano que minutos antes había echado la llave de la puerta del dormitorio en la residencia donde pasaban una semana de encuentro escolar.


Él la había convocado junto con otra amiga para charlar aquella tarde. Ninguna desconfió. Cómo hacerlo de quien veían a diario, de quién las conocía por su nombre desde pequeñas, de quien se suponía estaba para educarlas y protegerlas.

Pero se encontraron con un complet "desconocido" que hablaba y hablaba mientras las miraba de manera lasciva. Alguien muy distinto al amable profesor que les regalaba caramelos "Sugus" y les gastaba sencillas bromas en clase mientras les acariciaba el pelo. Las palabras, llenas de alusiones al sexo, brotaban de sus labios, las preguntas se enredaban en sonrisas torcidas, mientras él repetía que no tuvieran miedo, que todo era natural. La mano caliente y sudorosa seguía su ascenso lento por debajo de la falda, mientras con la otra la atraía hacia él.Estaba ya tan cerca que ella percibía su olor, una mezcla de tabaco y loción de afeitado, mientras él seguía susurrando palabras sucias y sin sentido.

Entonces, cuando el asco y el miedo en forma de náusea reprimida se transformó en rabia y valor, ella se desprendió de esa mano repugnante, y con un empujón amenazó con gritar hasta desgañitarse  si no abría la puerta y las dejaba salir. Algo vio él en sus ojos que le hizo retroceder en sus intenciones. A pesar de las malas excusas, de los ruegosa a cerca de que no era nada malo,  finalmente abrió la puerta, no sin antes exigirles que no contaran a nadie lo sucedido bajo ciertas amenazas y, sobre todo, porque nadie daría pábulo. Era su palabra contra la de una "niñata"....

Dos días después, a la vuelta del viaje  contó lo sucedido a su padre y a la dirección del colegio. Lo contó por ella y por todas las que antes o, posiblemente después, tuvieran que sufrir el mismo abuso. Lo decidió al día siguiente de ocurrir los hechos, mientras él daba misa y ella le vio elevando el cáliz como sin nada hubiera pasado.Decidió que no callaría, que no ocultaría lo sucedido.  Su silencio no sería cómplice, su silencio jamás...


Sed felices.

 *En 2014 el papa Francisco reconoció que un 2% de los sacerdotes eran pederasta, catalogándolo como la "lepra" de la Iglesia.
** Este relato está basado en hechos reales.

domingo, 26 de marzo de 2017

De balones y mujeres

Hace ya más de tiempo, en un taller de empoderamiento de la mujer impartido por una amiga, psicóloga argentina surgió una curiosa pregunta: ¿si la vida, la familia,  fuera como un partido de fútbol, qué papel jugaríamos las mujeres?

Las opiniones que se lanzaron fueron varias, mayoritariamente acerca que la función más adecuada que veíamos era la de árbitro.Sonriendo, la moderado nos miró y contestócon ese acento tan peculiar: "no sos el arbitro no, sos el balón".

Cierto. Las mujeres somos el balón en un partido metafórico, un objeto querido por todos pero que queda en un rincón cuando no se nos necesita para seguir jugando.

Ya, ya...Veo cejas enarcadas y miradas suspicaces por parte de algunos de mis lectores y, tal vez, de algunas de mis lectoras, que no están muy de acuerdo con mi planteamiento. Es posible, no hay verdadades absolutas, pero sí puedo decir que esta que os escribe si se ha llegado a sentir as, como un balón en ocasiones, cansada de "jugar" en ligas, en Champions y en mundiales, en un agotador "correveidile", en una bipolar relación de necesidad y olvido.

No es fácil ser balón, ser necesitada en un momentoy en cambio en otros practicamente ser ignorada en algunos aspectos. Y es que durante mucho tiempo el confinamiento de la mujer a tareas concretas que posteriormente a tenido que combinar con otras responsabilidades la ha hecho imprescindible (un partido de fútbol no se puede jugar sin balón) pero con un reconocimiento utilitario.

Yo quiero hoy, último domingo de marzo, mes dedicado a las mujeres, dejar una pregunta: ¿alguno o alguna de nosotras seríamos lo que somos sin las mujeres que nos han acompañado, cuidado, aconsejado, enseñado y amado en nuestra vida?

Sed felices.

domingo, 19 de marzo de 2017

Cuánto te añoro

El próximo día 5 de junio se cumplirá el sexto aniversario de la partida, de mi padre.
Escribí una pequeña entrada al día siguiente de su marcha y no pude volver a hacerlo, hasta hace unos meses. Entonces, como si abriera un grifo surgió este poema que hoy, día paradigmático, quiero vea la luz en este pequeño espacio  vuestro y mío, y que se publicará en unos meses dentro de mi próximo poemario Los poemas no cotizan en bolsa en Ediciones Vitrubio. Una vez más la poesía va sanando aquello que ya no tiene remedio.

A MI PADRE


Es la primera vez que me atrevo
a enfrentarme a la pantalla en blanco,
a dejar que las palabras se deslicen
por mis dedos, a escribir un poema
que hable de ti.

Guardé la llave para no abrir  esa puerta cerrada
por no sé si cobardía,
si miedo al dolor o simplemente
por sentirme incapaz de ir más allá
de escribir cuánto te añoro.

Pensé que el tiempo, barniz
que va ocultando las llagas de la pena,
haría lo mismo con las heridas de esta nostalgia
agarrada con cien patas a mi alma.

Me he acostumbrado,
a todo se acostumbra uno, dicen,
si no hay más que lentejas en el plato:
“lo tomas o lo dejas”.

Hoy por fin me decido:
quisiera escribirte tantas cosas,
pero no soy capaz ir más allá
de decirte cuánto te añoro.

Tengo el temor de nos faltó tiempo.
Todavía nos debíamos palabras.
Tú de consejo, de guía en mi terquedad,
de cariño, de consuelo en mi abatimiento.
Yo para darte las gracias una vez y otra
por enseñarme tantas cosas:
a no abandonarme ni un minuto en la queja,
a perder alguna batalla para ganar la guerra;
a sonreír a la vida para que la vida me sonría;
a dar valor a lo que no cuesta nada
porque suele ser lo más preciado.
A no esperar para que nada ni nadie te defraude;
a no juzgar, para no ser juzgada.

Quisiera escribirte tantas cosas
pero no soy capaz de ir más allá
de decir cuánto te añoro.

Sé que es ley de vida que los padres
precedan a los hijos pero hubiera deseado
tener un día más,
una hora más, tan solo un minuto.

Ahora las palabras se deslizan
por dedos hasta el teclado húmedo de lágrimas.
Ahora , que  por primera me decido
a escribirte un poema,
no soy capaz ir más allá de decir
cuánto te añoro.

 
Sed felices.

domingo, 12 de marzo de 2017

Según el color del cristal con que se mira

Si alguna ventaja tiene ir cumpliendo años (yo le encuentro bastantes) es la de aprender a relativizar las cosas. Sí, a darte cuenta que, a la postre, son muy pocas las que merecen la pena tomártelas a pecho.

Yo, años ha, fui una persona de grandes contrastes y pocos matices. Muchos blancos y negros, pero excasos grises. Tal vez mi manera apasionada de ver la vida me hacía beberla a grandes tragos, a veces sin degustar y sin respirar.

Luego el paso del tiempo me ha ido señalando que nada es verdad o mentira que "todo es según el color del cristal con que se mira". Y no es que me de todo igual, por supuesto, sino que ya va habiendo menos cosas en las que poner alma y vida, aunque como las meigas, hailas.

Por eso, y me reitero en la afirmación primera, he aprendido a poner mi esfuerzo solo en aquello que considero merecedor de ello y que de alguna manera está a mi alcance. Sobredimensionar las capacidades solo lleva a la frustración.

¡Ah! No quiero que de mis palabras se desprenda, mis queridos lectores, que me he vuelto comodona, no, simplemente que ahora sé, casi con seguridad, cuál es mi posición en el tablero del la vida y así juego.

Cotidianamente vemos como nos estrujan el alma a través de los medios con atrocidades ante las cuales poca capacidad de actuación directa tenemos, pero que nos sumerjen en un mar de miedo y angustia. Yo hace tiempo que me he pertrechado con el flotador del sentido común y aplico mi esfuerzo en aquello que pienso puede ser útil. Por lo demás vivo y procuro ser feliz.

El paso del tiempo me ha mostrado una maravillosa paleta de color, del rojo al violeta con la que pintar la existencia.


Sed felices.

domingo, 5 de marzo de 2017

De cuando el príncipe no besó a Blancanievess

El poder de un beso de amor.

Desde niños nos enseñan que no hay arma más poderosa que un beso de amor. Tanto que llegan a arrebatar almas de las garras de la muerte. Véase el ejemplo de la Bella Durmiente o de Blancanieves.
Esas niñas inocentes malditas por sendas brujas, pero que, simplemente, por el roce de unos labios vuelven del más allá.

Recuerdo como me estremecía cada vez que veía ( en la película de Disney) arrodillarse al príncipe junto al féretro con tapa de cristal y rodeado por los siete enanos sollozantes. La sonrisa se dibujaba en mi rostro, esperando anhelante que la princesa abriera los ojos.

Entonces, cuando eso sucedía, comenzaba el ensueño de amor, y para siempre...¿Para siempre?
Es posible que el príncipe, pasado un tiempo, se le olvidara alguna vez dar un beso a Blancanieves, o que tal día era su cumpleaños, o el aniversario; tal vez el príncipe  no recordara cuáles eran las flores favoritas de la princesa...Tal vez.

Entonces, quizá, Blancanieves se aferraría al recuerdo de ese primer beso de amor para combatir la rutina, para seguir manteniendo la llama encendida. Hasta que esa sensación fuera disolviéndose en el tiempo de "Érase una vez".

Hacen bien los cuentos en terminar con ese beso de amor. No es bueno ahondar en que sucede después del "y fueron felices".

¿Para qué? Si todos lo imaginamos.

Sed felices.

domingo, 26 de febrero de 2017

El otro Yo (Alter Ego)



Hace ya tiempo, con ocasión de la presentación de mi segunda novela Vientos del pasado, el secreto tras el cuadro, mi acompañante en la mesa se refirió a la protagonista de la misma, Marta Nogales, que también lo era de la anterior,  Como viento en la espalda, como mi alter ego, mi otro yo.
No era la primera vez que sucedía. Es más, aquellos  lectores que mantienen conmigo un contacto personal  o cercano no se quedan en considerar a Marta como esa otra, sino que la identifican total y plenamente conmigo. De tal manera, que me han llegado decir que no solamente le ponen mi rostro, sino que la voz que les va narrando es la mía también.

No han sido una ni dos sino muchas  las entrevistas en las que se me ha preguntado que hay de Elena en Marta. Yo siempre contesto que ójala me pareciera a ella, porque mi protagonista me parece una mujer fantástica, mucho más valiente e intrépida que yo, dispuesta a correr aventuras y arriesgar con tal de encontrar su camino y su libertad.

Siempre ha habido escritores que han utilizado a este tipo de personajes, estos llamados alter ego,  para explorar su propio interior y, quizá,  enmascarar narraciones que en el fondo son autobiografías: Nick Adams – Ernest Hemingway; Ariadna Oliver- Agatha Christie; Henry Bech – John Updike; Henry Chinaski – Charles Bukowski; Esther Greenwood – Sylvia Plath; Arturo Belano – Roberto Bolaño, entre otros.

Por otra  parte, es posible que, más allá de ese viaje interior realizado en una  ficticia tercera persona a través de ese “otro yo”, los escritores nos permitamos vivir experiencias que no nos suceden en la vida real, a veces escasa de emociones.

Lo que no cabe duda de que los novelistas ponemos algo de nosotros en nuestros personajes. También de nuestros familiares, de nuestros conocidos, o simplemente de alguien que llamó nuestra atención durante unos minutos en el trayecto del metro. La veracidad de los protagonistas de nuestras historias consiste en que puedan ser reconocidos en la vida real, aunque ésta suceda más allá de Orión. Por eso los construimos desde una realidad, desde el puzzle de personas y personalidades que nos acompañan en la vida cotidiana.

En resumen, no niego que mi querida Marta Nogales no comparta conmigo muchos detalles de su vida o de sus gustos, incluso de sus debilidades, como también lo hace de mujeres que conozco y me rodean. Pero, y mala escritora de ficción sería, mi protagonista va mucho más allá que yo. Al fin y al cabo goza de la libertad más absoluta que existe: la imaginación, que como diría  Alfred Musset, “abre unas alas grandes como el cielo en una cárcel pequeña como la palma de la mano”.