miércoles, 14 de marzo de 2012

De cocodrilos, ñus y el pueblo elegido

Yo creo que he superado mi propia capacidad de asombro. Hace meses me quejaba de mi falta de entendimiento de las cosas que estaban sucediendo. Amanecía todos los días- que no es poco, como decía aquel- con la sensación de que el mundo estaba girando al revés. Bien, pues creo que he llegado al punto de saturación. Contemplo las noticias con la sensación de estar viendo el famoso documental de la 2 de la migración de los ñus, sí, ese en el que se los comen los cocodrilos cada vez que cruzan el río, y que a la octava vez que lo ves, casi los que te caen simpáticos son los cocodrilos. Quiero decir que afronto las noticias con la seguridad de saber perfectamente lo que va a pasar, porque siempre pasa lo mismo, como si contemplara una vez y otra la misma película, con los mismos actores y con el mismo desenlace. 
No sé, quizá sea que se me va un poco la olla, pero me da a veces por pensar si no estaremos siendo objeto de una conspiración para matarnos de aburrimiento.
Porque, jo..., no hay solución de continuidad: crisis, crisis, crisis..... y más crisis, y la gente quejándose, quejándose y quejándose. Pero no contentos con ello, el tiempo nos castiga y no nos manda lluvia, haciendo que maldigamos el sol que nos alumbra, un día tras otro, tras otro....y la gente quejándose, quejándose y quejándose
Cada vez nos parecemos más al pueblo de Israel bíblico que perdido por el desierto  no dejaba de gemir y de quejarse y de pedirle a Moisés- por cierto, que paciencia  la de este hombre- que solucionara todos sus problemas. La diferencia, para nuestra desgracia,  es que los Moisés de turno no traen maná sino recortes y no sacan agua golpeando una roca sino que la privatizan. 

Y mientras, seguimos clamando en el desierto, que así nos luce el pelo....

Sed felices.


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