domingo, 4 de diciembre de 2016

El libro, un regalo vivo.



Para muchos de nosotros los libros son objetos tan cotidianos como los cepillos de dientes o las servilletas. Nos rodean y conviven en nuestro espacio vital desde que somos capaces de recordar.

Primero como cuentos de hadas o de aventuras. Luego con los clásicos que vienen cargados de preguntas a responder en los exámenes. Más tarde, ya adultos, llenos del placer de la lectura por la lectura. Pero no para todos esto es así. Para algunos el libro es un total desconocido, por decisión propia o por simple carencia de medios en acceder a él, ya sean económicos o sociales.

Es una pena que esto ocurra. No solo porque es cierto que en los libros se encierra una gran sabiduría, sino porque son una herramienta inigualable para llenar un tiempo con nosotros mismos. En la acción de la lectura se encierra, sin lugar a dudas, una relación que no tiene la contemplación o disfrute de otras artes u otras actividades. Entre el libro y el lector se genera una intimidad casi de pareja, en la que el tacto de las páginas o de la cubierta de convierte en algo sensual.

Estamos en unas fechas en las que tenemos la costumbre de intercambiar regalos. Sin lugar a dudas los libros tendrán su protagonismo al pie del árbol o junto a los zapatos que esperan a los Reyes magos. Me gustaría, queridos lectores, que se vieran  los libros  como enlaces con otras personas, con otras culturas, con otras vidas; que intenten encontrar en ellos pequeños microcosmos en los que habitan seres especiales, tocados por un don: ser capaces de transmitir sentimientos parecidos a los que cualquiera puede sentir en un momento determinado o ante una experiencia vital importante pero a través de la belleza de la palabra. Me gustaría, queridos lectores, que se viera el libro como un regalo vivo.

Los libros nos hablan de la vida para, quizá, poder comprenderla un poco mejor.

Al fin y al cabo ¿qué es la vida sino un libro que escribimos cada día?
Pedid libros, regalad libros.

Sed felices.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Pensando, pensando X


  Mientras empieza el día pienso y, entonces, saludo a mis amigos de Facebook con estas reflexiones.

Entre el deseo y el logro hay un instante en que el que tiempo parece detenerse y el mundo se para.

Espero nunca llegar a ser lo que anhelo, porque si lo consiguiera y fuera ya no me quedaría más camino que recorrer.

Afirmar que el amor es solo química es tanto como creer que en una gran novela hay solo palabras.

 Llega un momento en el que todo deja de ser verdad excepto en los libros.

 Cambiar las reflexiones por las flexiones diseña bellos cuerpos y acciones vanas.

Enamorarse de la belleza de alguien es como desear vivir en una casa por su fachada sin saber si el interior es cálido y acogedor, o frío y desapacible.

 Enamorarse de la belleza de alguien es como desear vivir en una casa por su fachada sin saber si el interior es cálido y acogedor, o frío y desapacible.
 
 La tristeza es como un niño glotón e insaciable que se alimenta de sopa de lágrimas con restos de sueños rotos.
 
 La suma de dos mentiras jamás podrá dar como resultado un verdad, sino que creará otra mentira que necesitará otra más para seguir sosteniéndose. Y así hasta...

Miramos al mundo una sola vez con los ojos limpios de prejuicios: en la infancia.
Después sólo son recuerdos.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Me he encontrado con Dios, por casualidad

Hoy me he encontrado con Dios. Ha sido total y absolutamente por casualidad.

Estaba yo en mi tarea sabatina de limpiar el cuarto de baño cuando después de echar en la bañera amoníaco con detergente, que es el mejor desengrasante, y en medio de los efluvios he levantado los ojos y en los azulejos del baño he visto a Dios.

Sí, era talmente Él.  En una postura iconográfica muy parecida a la representada por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. Supongo que  mi devoción por esta obra ha hecho que se me haya presentado así, para ser más reconocible.

No obstante, para cerciorarme le  he preguntado y Él me ha respondido afirmativamente: "Sí, soy". Como todavía no las tenía todas conmigo, a pesar de que un hombre anciano, de barba blanca  y refulgente da bastante el arquetipo, he insistido: "¿Estás seguro que de eres Dios?" Él me ha contemplado con infinita comprensión y me ha contestado que la duda no cabe en su esencia divina y que me dejara de tantas zarandajas.

Bueno, en ese momento se me han agolpado tantas otras preguntas: tener a Dios en mi cuarto de baño es algo que jamás se me podía haber pasado por la cabeza, a la que se me han venido infinitos misterios ante la oportunidad de poder ser desvelados.

¿Qué preguntarle? La causa de la guerra, de las enfermedades, el aspecto del Cielo, si hay verdaderamente Infierno, si el Sol será eterno, si existen universos paralelos... Tantas, tantas cosas. ¿Qué  plantear a Dios que pudiera desvelar la mayor incógnita del ser humano?

Entonces con el corazón galopando en mi pecho de la emoción las palabras han brotado de mi boca:

-¿Por qué la gente vota al PP?

Sed felices.

martes, 15 de noviembre de 2016

Vagina dentata

Vagina dentata es un latinismo cuya traducción literal sería vagina con dientes. Se fundamenta en una leyenda bastante común en varias culturas que habla de la posibilidad de algunas mujeres tengan dientes en ese órgano sexual por lo que, tras el coíto, son capaces de castrar al hombre. Posteriormente esta imagen castradora ha sido aprovechada por la psicología y la literatura para significar ciertos miedos y fobias o utilizada en películas de terror (no hay que explicar por qué).

Tengo que confesaros, mis querido lectores, que cada vez que escucho, leo o veo en los medios la noticia de una violación a una mujer ( ya no digo si es una  niña), siempre, siempre, se me viene a la cabeza la imagen de una vagina dentata. Claro, que mi pensamiento no es original, ya que, parece ser, se han inventado distintos dispositivos basados en este principio mordedor como defensa contra los abusos sexuales. Ójala que el resultado sea el deseado y el repugnante violador se deje, literalmente la piel colgando.

El sexo está bien, bueno, para qué andarnos con chiquitas: está muy, muy bien, siempre que sea consentido. Si no, y eso solo lo supongo porque jamás lo he experimentado, debe convertirse en la mayor de las torturas. No olvidemos que en muchos de los malos tratos infligidos a mujeres se encuentra incluida la violación además de los golpes o junto con ellos
.
Recuerdo una película protagonizada por Jody Foster, Acusados, por la que creo se llevo el Oscar, en la que la protagonista era violada por distintos hombres sobre una máquina de juegos, mientras los espectadores jaleaban a cada uno de los abusadores. No quiero hacer spoiler, por lo que no develaré el final, pero esa escena del bar podría ser el resumen de lo que quiero transmitir: el miedo, la desesperación, la vergüenza, la humillación y el asco que hay detras de todas y cada una de las violaciones.

La naturaleza es muy sabia, así que no estaría mal que, tal vez, como ejemplo de la evolución humana (la necesidad crea el miembro) colocara unos dientecillos retráctiles voluntariamente, como las uñas de los gatos- seguro que ahora algún lector masculino esté sufriendo repelús- en la vagina femenina como defensa contra esos criminales que convierten una relación placentera en una pesadilla.

Pues eso... Y sed felices.






domingo, 6 de noviembre de 2016

El sentido de la vida

No puedo remediarlo, a veces tengo la sensación de que muchas de las cosas que hago no son más que pérdidas de tiempo, acciones que solo tienen como objetivo satisfacer mi propia vanidad sin aportar un ápice a mejorar a nadie.

No hablo de llegar a tomar parte de decisiones o de llevar a cabo logros que cambien la Historia así, con letra capital, sino de que mi tiempo y mi actividad sea partícipe de colaborar con el progreso de mis semejantes.

Sé que mi vida  nunca se escribirá con mayúsculas, pero os confieso, mis queridos lectores, que en estos últimos tiempos veo tanta cantidad de mediocridad y de falta de miras, que la tentación de unirme al rebaño y de dejar de empeñarme en pensar que las cosas se pueden cambiar es muy grande.

No cabe duda que todavía me duelen, y mucho, los últimos acontecimientos políticos. Más, tal vez, de lo que yo hubiera pensado hace un tiempo. Hay una parte de mí que se ha quedado hueca, y en la que se ha instalado el eco de la desolación.

Sé que muchos no entenderán que alguien como yo, que presume de una gran capacidad para ser positiva, se permita estos, digamos, bajones. Tendría que salir, tal vez, como un toro de la puya, embistiendo con más fuerza si cabe. Tal vez.

Hoy, como todo los días, escribo frente a la ventana. Luce un maravilloso sol, que vislumbro a través del vaho de los cristales, lo que me indica que hace más frío en la calle. Desde la planta baja me llega la voz a gritos de mi nieta. "Abuela-me dice- te quiero"... Oigo sus pasos por la escalera. Irrumpe en mi despacho y me abraza.

Hundido mi rostro en su pelo que huele a champú de fresas pienso que es ella la depositaria de toda mi esperanza. Soy lo que soy para que ella sea.

Al fin y al cabo, el sentido de la vida no es lo que hagas, sino lo que permanece.


Sed felices!


lunes, 31 de octubre de 2016

¿Susto o muerte? II



Tres microrrelatos para una noche especial. ¿Susto o muerte? O tal vez los dos...


LA MÁS BELLA


Nunca debía aceptar regalos de desconocidos. Bien claro se lo habían dicho. Pero la manzana era tan roja y aparentaba ser tan jugosa que no se resistió. Además, ¿por qué iba a temer a una pobre anciana, que la sonreía afablemente y además era su vecina, en la noche en que se regalan toda clase de golosinas?
Obtuvo la respuesta al primer mordisco. La garganta se le cerró como si un garfio que la atenazara el cuello. Sus pulmones se negaban a absorber el aire y todo comenzó a dar vueltas a su derredor.
Lo último que escucharon sus oídos, embotados por el veneno, fueron las palabras de la bruja, entrecortadas por su malvada risa.
- Ya no serás, niña, nunca más, la más bella del barrio. ¡Feliz Halloween!





UN TRABAJO BIEN HECHO

Un clamor estruendoso como una tempestad inundó la plaza, que iluminada por el sol de mediodía, hervía con el gentío que había ocupado hasta los últimos rincones.

Era el 31 de octubre, la víspera de Todos los Santos.

Sobre el estrado un hombre fuerte, de hercúleos brazos, elevó las dos manos hacia el cielo en señal de triunfo. En una de ellas blandía el hacha; en la otra, chorreando sangre a borbotones, la cabeza de la bruja con los ojos todavía abiertos,  que acababa de decapitar.
Le gustaba su oficio. Tras la capucha, el verdugo sonrió.



UN SIMPLE JUEGO


La voz del sacerdote se elevaba, con gran esfuerzo, sobre los rugidos que provenían de la garganta hinchada del joven endemoniado, que pocos días antes era un aplicadoe estudiante de ingeniería.

Cada gota de agua bendita que caía sobre su cuerpo lacerado por mil llagas purulentas, le hacía retorcerse como una sanguijuela, mientras con la lengua negruzca lamía el suelo como un perro, curvando su espalda en un arco imposible que en otras circunstancias habría quebrado la columna vertebral como una rama seca.
 

" Exorcizamus te, omnis immundus spiritus,omnis satanica potestas, omnis incursio infernalis adversarii ,omnis legio, omnis congregatio et secta diabolica Ergo perditionis venenum propinare... "
...Vade Satana, inventor et magister omnis fallaciae, hostis humanae salutis... " (*)


La batalla no había hecho más que comenzar, bien lo sabía el exorcista: una vez más el maldito Ouija, utilizado como un simple pero absurdo  juego para la  noche de Halloween, había abierto las puertas del Infierno.








 

lunes, 24 de octubre de 2016

Y tendríamos que hablar de tantas cosas, compañero del alma, compañero

Querido compañero, o compañera, que en este lance estamos todos y todas dentro.

Tiempos difíciles, más bien imposibles,  estamos surcando en los que las rosas que empuñamos un día con orgullo se nos han ido deshojando, tapizando el suelo como gotas de sangre.

No te escribo para convencerte, supongo que a estas alturas la decisión que has tomado es inamovible -nadie llega a este punto sin haberlo meditado mucho con la cabeza y no con las tripas-, pero hubiera querido saber si dejando a un lado la disciplina de partido, el miedo absolutamente falseado a unas terceras elecciones,  si hubieras elegido con los valores e ideales socialistas de cambiar la sociedad para bien de sus miembros,  tu opción hubiera sido la misma.

Te tengo que confesar que llevo dos días pensando en pedir la baja del partido. Ese deseo me viene a oleadas, como una especie de naúsea seca, que intento contener.  Tengo miedo  a que la herida sea mayor si me voy que el dolor que me produce esta situación que nos ha explotado en las manos.Hay mucha gente que no entiende qué es formar parte de un partido, aunque nosotros, siempre lo he pensado, éramos más que eso: nos llamamos "la familia socialista", nos llamamos compañeros, luchando por unos ideales codo con codo. Hasta hoy, en los que muchos nos hemos quedado huérfanos.

Cuando se celebre la investidura de Rajoy y nuestros diputados se abstengan ¿qué sentirás, compañero? ¿Tendrás las fuerzas para ponerte delante  de la televisión y aguantar hasta que el nefasto Mariano reciba los aplausos de la cámara como nuevo presidente (más de lo mismo) del gobierno? Yo te confieso que no podré.

Intento entenderte, de verdad, compañero (compañera), pero me cuesta mucho. Tal vez porque nunca he sido una socialista del "aparato", una mujer que haya vivido los entresijos que se han ido cociendo. Solo soy una humilde militante que lleva trabajando treinta años en su pequeña parcela para mejorar la vida de mis conciudadanos.

En fin, que tendríamos que hablar de tantas cosas  y sin embargo nos han consumido el tiempo como se consume una bengala, chisporroteando e iluminando un instante para dejarnos después en la más absoluta oscuridad. Nos han arrebatado la oportunidad de debatir, de llegar a encontrarnos de nuevo en aras de no sé qué y en beneficio de quién.

Y duele, mucho, compañero.

Sed felices