sábado, 15 de julio de 2017

¡Hasta mañana!




 Hace tiempo que dedico unas palabras, una poesía con la que despedirme hasta el nuevo día. Esta es una selección de algunas de ellas.




Cuando soñamos los sueños forman nubes y llueven besos.

Atisbo los últimos rayos de sol, del mismo sol que mañana alumbrará el amanecer de un nuevo día... Entonces volveremos a estar juntos.

Cosidas en el cielo de la noche brillan tus palabras como estrellas: «te pienso, te sueño, te deseo...».

Sueño que sueñas conmigo, y al soñarte cumplo mi sueño.

Con mis caricias apartaré las nubes de tu frente, me miraré en tus ojos, y todo será entonces luz iluminando nuestro camino en sueños hasta el amanecer...

Traspasar el espejo esta noche y ser tu Reina blanca, y ver mi reflejo en tus ojos.


Y ahora que los recuerdos llueven mansamente, como lágrimas negras en la noche: ¿soñaré contigo?

Noche. Detener el tiempo en el instante exacto, en el suspiro exacto, en la caricia exacta, en el beso exacto.

Tal vez la mejor respuesta es no preguntar y perdernos juntos en el mundo de los sueños...


Noche. De pronto, alguien, suavemente, como la brisa, se mete por un rincón tu alma y se transforma en  poema.


Quiero un reloj que vuele entre la noche y el día y marque los instantes en que sueño contigo.

domingo, 9 de julio de 2017

Los otros sentidos

Desde que somos pequeños aprendemos la existencia de los cinco sentidos físicos que nos permiten
ver, oír, gustar, oler y sentir táctilmente.Incluso el refranero popular ha acuñado una frase que resume la acción de este quinteto como epítome de la más completa atención: "poner los cinco sentidos".

Pero hoy quiero hablaros de los que para mí son los "otros sentidos" y que me resultan tan imprescindibles, o incluso, en ciertas situaciones,  más que los anteriores. Me refiero a los sentidos del tiempo, del humor y de la oportunidad, que en ocasiones nos facilitan o nos entorpecen nuestras relaciones sociales en gran manera.

Comenzaré con el primero: el sentido del tiempo. Poseerlo nos permite algo tan importante como ser puntuales, organizados y sacar adelante los proyectos en tiempo y forma. Lo contrario nos lleva a no llegar o llegar con la lengua afuera (a veces literalmente), hacer esperar y desesperar, y tener que forzar el tiempo de los demás con las consabidas consecuencias. Rompiendo una lanza a favor de las personas impuntuales parece ser que es posible que sea un mal funcionamiento cognitivo que transforma en su cerebro cinco minutos en media hora. Sea lo que sea, resulta siempre muy incómodo para quienes han hecho del tiempo un aliado.

Mi segundo "otro sentido" (no establezco orden de prioridad sino de secuencia)  sería el del humor. Creo que es un elemento que indica sin lugar a dudas la inteligencia de las personas. Ser capaz de dar una vuelta de tuerca a situaciones que para otros serían dramones y conseguir una sonrisa es impagable. Pero, ¡ojo!, no hablo del graciosillo burdo, el de  la broma pesada y escatológica, no. Tomarse la vida con sentido del humor es la manera más seria de abordarla, pero desde un prisma en el que es mejor sonreír para que ella te sonría. Manejar la ironía fina, con la precisión de una finta de un sable, es una de las virtudes que más aprecio, siempre desde el respeto al otro, por supuesto. Hablo de ironía, no de sarcasmo, que en muchas ocasiones se confunde, y que siempre debe de empezar por ser capaz de reírse de uno mismo.

Y para acabar hablaré del sentido de la oportunidad. Por desgracia me encuentro con bastantes personas que tienen poco o carecen absolutamente de él. Seguro, mis queridos lectores, que conocéis a más de uno.Son aquellos que van a ver a un enfermo y le cuentan la cantidad familiares que han muerto de la misma enfermedad; o que invitados a presentar un libro-ya percibo que muchos de vosotros sonréis- habla más que el propio autor, convirtiendo el autobombo en su propio acto. Y qué me decis de los que les enseñas tu coche nuevo y se pasa diez minutos contándote las desventajas de ese modelo porque lo sabe de buena tinta. La fama popular ha acuñado un término para la ausencia de este sentido: "cuñadismo"... No sé por qué...

En fin, que siendo los cinco sentidos habituales necesarios, no por menos deberíamos intentar cultivar los otros. Ya no solo por nosotros, sino también como un acto de solidaridad con el prójimo.

Sed felices!

miércoles, 5 de julio de 2017

Vivir solo, morir solo

Con unos días de retraso por las circunstancias viajeras me dispongo a escribiros una nueva entrada, cuyo tema me viene sugerido por una noticia que escuché ayer, y que todavía me mantiene en una perplejidad llena de tristeza.

Una mujer de 56 años ha sido encontrada muerta en su domicilio. La noticia no dejaría de ser una más sino fuera porque la muerte sucedió hace cinco años. Mientras tanto se fueron acumulando cartas en el buzón y polvo en el coche aparcado en el garaje.¿Cómo es posible que nadie se percatara de su ausencia?¿No tenía familia, ni amistades, ni un hueco que con su marcha dejara vacío?

Tengo que reconocer que aunque no soy medrosa de la soledad en vida, si tengo reparos a la hora de pensar en irme de este valle de lágrimas sin nadie que me coja una mano y me bese la frente.Así lo he hecho yo con quienes me precedieron y es algo que llena de paz a quien despide y quiero creer que también al que se va.

Somos una sociedad global, sí, conectados en redes a miles de personas, reunidas en los mismos espacios, haciendo prácticamente las mismas cosas, y, sin embargo todavía hay quien muere en soledad sin que nadie se percate de ello, sin que nadie, hasta cinco años después, se de cuenta de que ya esa persona no compra el pan, no pasea por la calle o no mueve el coche, que se va sepultando bajo el polvo de la indiferencia...

En fin, como diría mi admirado Bécquer, la soledad es buena siempre que se tenga a quien contarlo.

Sed felices.



sábado, 24 de junio de 2017

Carta abierta a Antonio García Ferreras

Me cuesta iniciar esta carta abierta con la formalidad que suele ser habitual: estimado. Me parece caer ya desde el principio en una falsedad, señor García  Ferreras, porque de los sentimientos que usted me puede despertar el último es el de la estima.

Se que es muy difícil que estas mis palabras le puedan llegar. Ambos, usted y yo, nos movemos no en dos mundos diferentes, sino en dos galaxias tan alejadas como pueden estarlo las más distantes del universo. Usted ha optado por el disfraz; yo decidí hace tiempo que no se puede renunciar a los principios por tener el pesebre siempre lleno de paja.

No cabe duda que su carrera profesional es meritoria respecto al éxito. No le negaré que yo misma fui una seguidora de su presencia en la Cadena Ser, antes de convertirse en el responsable de comunicación del Real Madrid hasta llegar a donde está hoy, cuando es uno de los gerifaltes del grupo A3Media (La Sexta y Antena 3). Incluso, según sus propias palabras,  tuvo la posibilidad de ser ministro con Zapatero, pero renunció porque ganaba menos que en la cadena que dirigía en ese momento. Ahora, está dedicado en cuerpo y alma a  su Cruzada, acentuada en estos últimos tiempos, con la transformación del panorama político, contra el PSOE en general y Pedro Sánchez en particular.

Vaya por delante que soy consciente de que usted, como cualquiera, tiene derecho a tener sus preferencias políticas, culturales o religiosas, pero que sean tan evidentes en un medio que dice ser objetivo, chirría por los cuatro costados. Aunque suene muy fuerte, en las anteriores elecciones se convirtió en una especie de mamporrero de Podemos, a quien le daba toda la cancha necesaria, en su esfuerzo porque barriera del mapa a los socialistas. El problema fue que le pasó como al Coyote de los dibujos animado, que le ganó el partido el Correcaminos.

Ya desde el principio de último proceso de primarias del partido socialista se posicionó al lado de Susana Díaz. Me temo que hubiera hecho igual si se hubiera presentado el ratón Micky, con tal de atacar a Sánchez. Porque lo suyo es un odio tan visceral que le hace perder toda la perspectiva y la objetividad que tiene que tener un profesional de su "categoría". Manipula, tergiversa y disfraza la verdad cuantas veces sean necesarias con tal de no permitir que Pedro Sánchez, secretario general del Partido Socialista Obrero Español elegido por mayoría de sus militantes (entre ellos yo), tenga ni un vaso de agua. Tras unos días de tregua, ha vuelto ha sacar toda la artillería (a pesar de la subida del partido socialista en las encuestas, del apoyo mayoritario de sus militantes), no vaya a ser que le peguen sus "jefes" un tirón de orejas.

No seré yo la que le indique que ese es un mal camino, por lo menos para quienes tenemos conciencia. Al fin y al cabo usted sigue la tónica general de la mayoría de los medios (qué decir de El País, la vergüenza de la prensa nacional), que asfixiados por la economía tienen que rendirse a los poderes fácticos. Pero comprenda que como persona que defiende la libertad de expresión me rebele contra alguien (que se confiesa de izquierdas, manda hue...) que ha hecho rehén de ella, con el único fin de conseguir sus propio beneficio o el de quienes le pagan a usted.

En fin, señor Ferreras, que esta carta abierta no deja de ser una especie de recurso del pataleo de quien o quienes, porque sé que hay más gente que piensa como yo, se rebelan todos los días ante una situación que parece haberse vuelto crónica: una prensa, una televisión que ha decido una supervivencia sea como sea, aunque sea sin honor. Porque con las mentiras se puede llegar muy lejos, pero no se puede volver.

Me despido no sin antes decirle que creo que  su programa, su manera de hacer y su falta de rigor supone un baldón para el periodismo en general. Pero es lo que se lleva, es lo que se vende y es lo que se paga. Y así nos va.

Un saludo.


domingo, 18 de junio de 2017

No entiendo los anuncios

Hace tiempo que lo vengo diciendo: no entiendo ese mundo que nos ofrecen los anuncios publicitarios, sobre todo en estos últimos tiempos.

Empecemos por los de ciertas patologías: jamás  un hombre sufre de estreñimiento, al igual que una mujer nunca tendrá diarrea. Personas de edad medio tullidas se convierten en protagonistas de Dirty Dancing con solo untarse una pomada. De los geles de placer ya ni hablo...

Los hogares siempre se amueblar con objetos de esa marca que convalida el Camino de Santiago si logras salir de sus almacenes. Las madres compran dos barras de fuet para un regimiento y se asombran de que no dure ni un día; vamos ni el milagro de los panes y los peces.

Ya de los anuncios de limpieza ni hablo: como ejemplo  ponen baños y cocinas que son dignas del castillo de Mordor... Y qué decir  de los padres que para quitarle los temores al niño en su nuevo colegio se pone a jugar con guisantes, arroz  y granos de maíz. Ni te cuento como va a ser la factura del psicólogo.

Mi único consuelo son los anuncios de perfumes masculinos. De esos me gustan todos. No por nada, sino por que les encuentro una alta calidad estética y una muy buena realización... Bueno, la verdad es que los chicos que salen deben de ser de otra galaxia, porque en el metro no he visto ni uno.

Pues eso... No entiendo los anuncios...

Sed felices.

sábado, 10 de junio de 2017

Hazme teatro

Justo hace una semana partía hacia la ciudad gallega de Ferrol para participar junto con mis compañeros de Unicornio teatro en el festival de teatro aficionado EsteNaRúa. Nos habían seleccionado por nuestra función de Divinas Palabras, lo que nos causaba una gran satisfacción y, a la vez, tremenda responsabilidad: representar a Valle Inclán en su tierra natal.

Tengo que aclarar, mis querido lectores, que EsteNaRúa es un
Festival de teatro aficionado que nos sorprendió con una maravillosa acogida y una magnífica organización. El hecho de que nos adjudicarán el teatro Jofré, que está conmemorando en este año su 125 aniversario, ya fue un gran regalo.

Pero este artículo, mis queridos lectores, no está concebido para hablar de nuestro éxito bajo la dirección de Chete Guzmán, sino para poner el foco en el teatro aficionado que es del que formamos parte y cuyo presente se discutió de una interesante mesa de debate.

En ella se señalaron muy interesantes puntos de vista, entre los que quiero destacar uno. la labor social que hacemos los actores y actrices aficionados. Porque sin perder ni un ápice de calidad, al igual que las ONG's, llegamos donde las entes oficiales y profesionales no llegan.Todo a base de un esfuerzo de voluntariedad y pasión por este arte, y que siempre va a tener un coste que corre a cargo de la compañía.

Dicen que sarna con gusto no pica, pero estaría muy bien que la administración, los patrocinadores, la sociedad en general tome conciencia que decir aficionado (amador en gallego, que suena precioso) no significa poca calidad. Simplemente que se hace sin ánimo de lucro, lo que viene siendo por amor al arte.


En fin, mis queridos lectores, que aquí me tenéis, al pie del cañón y a la espera de que suba el telón de la próxima función y haceros teatro desde el alma.


Sed felices.


lunes, 29 de mayo de 2017

Martina y su abuela Elena van al zoo

Martina y su abuela Elena
como hoy hace sol
han decidido visitar el zoo.

Come rica miel el enorme oso
y baila contento
¡Es que es tan gracioso!

Nadan varias focas en una piscina
tocan las palmas
y comen sardinas.

Tan alta, tan alta ven a la girafa
que la pobre abuela
se pone las gafas.

¡Qué boca tan grande tiene el hipopótamo,
cuando bosteza
se come hasta un barco!

El león de gran melena duerme tranquilo,
pero la leona inquieta pasea
y lanza un rugido.

Algunos  monos juegan al pilla pilla,
mientras otros traviesos
se hacen cosquillas.

¡Hola, hola, niña! Escucha Martina
¡Un pájaro que habla!
—contesta sorprendida.

“Se les llaman loros"—dice la abuela—
pueden charlar,
vienen de la selva.

Martina y su abuela Elena regresan a casa.
Están muy contentas.
Ya sale la luna y el día se acaba.



In memoriam de la inolvidable Gloria Fuertes y dedicado a mi pequeña nieta Martina.